viernes, 14 de julio de 2017

Crítica: “Matar para contarlo”, de Linda Howard


Quería leer la segunda de la serie pero me dije, ¿por qué no leer las tres en orden? Y eso hice. Oye, son suspense romántico del bueno.
 
Pocket, enero 1998
DATOS GENERALES

Título original: Kill and Tell
Subgénero: suspense romántico
Fecha de publicación original en inglés: 1998
Parte de una serie: CIA Spies (John Medina) #1

1.ª edición en España:
Traductora: Carmen Carmona
Fecha: 12/1999
Editorial: Urano

SINOPSIS

Karen Whitlaw apenas conocía a su padre, una simple sombra en su vida que aparecía y desaparecía sin dar explicaciones. Por ello, cuando recibió un paquete de él a punto estuvo de tirarlo a la basura. Días más tarde, su padre es asesinado y ella tiene que ir a Nueva Orleans a identificarlo.
Allí conocerá al policía Marc Chastain procede de una familia de abolengo venida a menos, de ahí su aire distinguido, su exquisita educación de caballero sureño, pero también puede ser un enemigo feroz, experto en lucha callejera y hábil con las armas.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, estaría entre las mejores mil novelas románticas de todos los tiempos. De hecho, la incluí en mi lista con el número 181.
En el Top 100 de All About Romance de 1998 estuvo en el puesto 46, bajó al 88 en la de 2004 y ya no volvió a aparecer más que en “Lo mejor del resto” de 2013, como 189. En su encuesta anual referida al año 1998, esta novela ganó en la categoría suspense romántico. Y cuando hicieron una mini-encuesta de novelas de suspense romántico favoritas, en 2007, salió elegida en el puesto 13.
Ganó también el premio RRA a la mejor novela de suspense romántico/misterio/aventura de 1998.
En All About Romance le han hecho (ver abajo) hasta tres críticas: DIK A+, DIK A y B+.
Más de un lector la cuenta entre sus favoritas y finalmente, en cierto sentido, sobre todo al principio, sigue el tópico de Best Enemies. O sea, personas que no se caen bien y a pesar de ello no pueden dejar de pensar el uno en el otro, ¡maldita sea!

CRÍTICA
La novela comienza con un veterano del Vietnam remitiendo un paquete misterioso a su esposa, a la que no ve desde hace años. Para cuando el paquete le llegue, su mujer ya estará muerta, y lo recibe su hija Karen.
En medio del duelo por su madre, llaman a Karen para que vaya a Nueva Orleans a identificar el cadáver de su padre, que es prácticamente un desconocido para ella.
Allí conocerá a Marc Chastain, el chico de la película, un policía muy listo, elegante y bien reguapo. De buena familia, vive en un casoplón heredado, con verjas de hierro forjado, en el barrio más molón de Nueva Orleans. Su encanto sureño le sirve para llevarse bien con todo el mundo, seducir a numerosas mujeres y realizar mejor su trabajo. Pero que esto no lleve a engaño: nada escapa a su aguda mirada, y sabe ser duro cuando hace falta.
Para él, la familia es importante. Por eso no tiene buena opinión de Karen. Piensa que tendría que haber hecho más por este veterano que era su padre, en vez de dejarlo morir en la calle.
Karen trabaja de enfermera en turno de noche. Sin dormir, ha tenido que tomar un avión rapidito. Sin comer y con el bochorno y humedad de Nueva Orleans, se siente fatal. Al borde del desmayo, deprimida desde hace meses, y en shock por la inesperada muerte de su padre, lo que menos la interesa es un policía listillo que la juzga sin saber nada de su vida.
Por muy buenorro que esté y lo sexy que suene su voz.
Claro que, en cuanto Marc le echa una ojeada a Karen, su desprecio cambia ipso facto por deseo. Decide que va a seducir a esta mujer tan atractiva. Es un poco creepy, la verdad, la frialdad con la que lo decide. Como Karen estará sólo tres días en Nueva Orleans, Marc mide bien cada paso, sin cometer fallos. Que ella esté emocionalmente afectada y físicamente agotada, ayuda, y este policía se aprovecha de ello.
Sí, es bastante manipulador. Todo lo que hace y dice está medido. No es que no sea sincero, pero sí tiene ese puntito de cálculo.
Por cierto que esta seducción da lugar a una escena bastante recordada en la blogosfera romántica (oí hablar de ella a Sarah Wendell, hace años, en un podcast sobre condones).
Resulta que Marc, para no tener que parar en medio de la seducción a ponerse un condón, no vaya a ser que Karen se lo piense dos veces y diga que no, ¡se lo pone antes! Se supone que está con él puesto mientras bailan, y se besan y en fin, unos cuantos (bastantes) minutos. Sólo imaginarlo es tan totalmente absurdo que te echas a reír.
Quitando este detalle tonto, y lo apresurado del enamoramiento de estas dos personas en solo tres días, la novela es muy entretenida y sexy. Los dos son adultos y no se engañan demasiado. Karen es consciente de las manipulaciones de él, y Marc pierde bastante de su autodominio y frialdad al enamorarse de ella.
Sobre todo cuando hay gente que intenta matarla.
Sí, como es suspense romántico, tiene que haber algún misterio. Los malos forman una madeja algo intrincada. Howard desarrolla bastante bien la parte de suspense teniéndote en vilo, ¿qué va a pasar ahora?, ¿dónde está eso que todos buscan y por qué es tan importante? ¿Descubrirá Marc las claves del asunto? ¿Por qué mataría alguien a un veterano vagabundo? ¿Y está su muerte relacionada, como él sospecha, con la de un agente que a veces trabaja para la CIA?
Este hilo del argumento te lleva a conocer a un misterioso agente llamado John Medina, personaje que, en España, da nombre a esta trilogía que en origen es CIA Spies (o sea, “espías de la CIA”).
¿Qué me ha gustado? La ambientación sureña en the Big Easy (¡ay qué peli, por cierto!)… Los personajes: un policía tan educado, elegante y calculador y una heroína controlada y con recursos para pensar fríamente cuando la situación se complica… La presencia secundaria, pero potente, de John Medina, como una sombra que no parece del todo real... La tensión sexual, más que el romanticismo (esta es una historia de dos que se enamoran en un parpadeo)… Y el misterio, aunque más o menos intuyas por dónde van los tiros.
El suspense de Linda Howard es más intrigante que el de Nora Roberts, aunque menos retorcido que el de Sandra Brown. Yo creo que el toque que le añade la Howard es la tensión sexual entre los protagonistas, la pasión exacerbada e instantánea, más que el amor, que es demasiado repentino como para que te lo creas.
Mucha gente la considera una escritora irregular. Sus novelas son hit or miss, vamos, “una de cal y otra de arena”. Pero yo no creo que sus libros exitosos sean tan diferentes de los fallidos. Me parece que escribe siempre igual: tipos muy alfa tirando a machistas, mujeres que teniendo otras cualidades como inteligencia o carácter, se dedican demasiado a llevar el pelo bien lacado, arrebatos apasionados y giros de la trama poco creíbles en plan culebrón...
La clave es que en algunos libros lo hila tan bien que te atrapa desde la primera página aunque le veas los excesos y, en otros, se le ven las costuras, simplemente. Y hay libros, como este, que si consigues suspender la (naturalísima) incredulidad, te encantan y si, no lo haces, sólo les ves lo exagerado, lo improbable, los defectos.
De ahí que pueda tener una crítica de A+ y a otra de D-.
Como cogí la novela con gusto, dejándome en el desván las gafas violetas y el sentido común, me gustó mucho. Tanto que, nada más terminarla, me compré All the Queen’s Men, el libro de John Medina, y enlacé la lectura del uno con el otro.
Lo leí en inglés así que no sé cómo estará la traducción española.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los aficionados al suspense romántico de pegajoso ambiente sureño.

Otras críticas de la novela:
En español, tenemos crítica en el Rincón de la Novela Romántica.
A Jelechal le pareció muy recomendable y entretenida.
En cambio, a Lady Marian no le gustó nada y le puso un 2/10.

Ahora, en inglés. En All About Romance hay tres críticas, una de B+, otra de DIK A+, lo máximo que le pueden dar a una novela y la tercera del audiolibro, al que le dan una DIK A
La crítica en Smart Bitches Trashy Books, en 2005, es menos entusiasta: D-.
Una crítica/resumen extenso de la novela, en AllReaders.com.

6 comentarios:

  1. Tienes muchisima razon, hablando de Linda Howard, y de porque algunas de sus novelas se convierten en favoritos eternos, y otras se mueren calladitas. Otro factor, creo yo, es que hay topicos en sus novelas que de entrada dividen a l@s lector@s.

    Por ejemplo, en Death Angel, much@s lectorEs de romance no le podian perdonar que la protagonista era una cortesana; peor, que no se arrepiente de serlo en ningun momento.

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    1. Sí, en lo de los tópicos no me había fijado, pero ahora que lo dices, creo que eso también es cierto, que arriesga cosas que otros autores no se atreverían.

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  2. Yo solo leí "secretos en la noche" (o algo así, no recuerdo bien el nombre) pero el protagonista me pareció tan machista que me arruinó toda la historia.

    Igual la tengo en cuenta para cuando tenga ganas de leer algo tirando a un culebron...

    Saludos!

    Genial reseña, como siempre :D es un gusto leerte.

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    1. No sabes cuánto me alegro que le encuentres gusto a estas críticas mías sobre romántica.
      Linda Howard es excesiva, y precisamente Secretos en la noche me parece un ejemplo muy significativo de su estilo, por el exceso y la sensualidad. Así que si esa novela no te hizo tilín, igual no merece la pena que le des más oportunidades, igual simplemente no es el tipo de autora que te va.

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    2. Quizá es como decís vos, no es para mi XD aunque a veces me pasa que de una autora odio un libro pero leo otro y me re gusta, pero que se yo, encima el suspenso romántico no es mi estilo, no creo que me anime con otro de Linda :/

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  3. Mira que he leído de esta autora, que me encanta, pero este no. Y como me fío mucho de tus recomendaciones y, sorpresam aún se puede comprar en papel, me lo apunto sin duda. Saludos!

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