viernes, 9 de junio de 2017

Crítica: “Pabellones lejanos”, de M. M. Kaye



Enorme novelón histórico que, entre sus cosas, tiene historia de amor con final feliz.
Portada de Gracia
Plaza & Janés editores, S.A.
Abril, 1986



DATOS GENERALES

Título original: The Far Pavilions
Género: novela histórica
Fecha de publicación original en inglés: 1978

1.ª edición en español: Plaza & Janés, 03/1984
Traductor: J. Bellver
Colección: Novelistas del día

SINOPSIS (de la Casa del Libro)

Pabellones lejanos es la historia de un inglés, Ashton Pelham-Martyn, que creció en un ambiente hindú. Es la historia de su apasionado y peligroso amor por Juli, una princesa india. Es una historia de lealtades en conflicto, de amistades que persisten hasta la muerte, de grandes aventuras y del intemporal choque entre Oriente y Occidente

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entre las mil mejores, en torno al puesto ochocientos y pico. Siempre entendido, claro está, en sentido amplio, porque aquí, aunque el romance forma parte importante de la trama, no es lo único que te cuenta. Está incluido en el Top 100 de las mejores novelas/series románticas que hizo NPR en 2015. En la mini-encuesta de All About Romance, realizada en 2008, sobre las mejores novelas románticas históricas euroasiáticas, estuvo en el puesto 9. Cuando RomanceNovelsMe hizo su lista de las mil mejores novelas románticas, The Far Pavillions aparecía en el puesto 325. Por último, es una de esas novelas que siempre se recuerdan sobre el tópico de romance intercultural, en este caso entre un inglés y una hindú.


CRÍTICA

No me resulta fácil escribir esta crítica, ya que es un libro enorme. Más de 700 páginas tiene mi versión viejuna de Plaza & Janés, en letra pequeñita, mientras que la última que conozco, que es la de Belacqua 2006, tenía 1152 páginas.
Así que ya os hacéis a la idea de que esto es un novelón de cuidado, que encajaría en el género de la novela histórica, y no la “romántica histórica”.

Ashton Hilary Akbar Pelham-Martyn nació en un campamento cerca de la cima más elevada de un paso de los montes Himalaya; después fue bautizado en un cubo de lona impermeable.

Así nos presentan al protagonista, del que te enamorarás, sí o sí, (¡ay, Ben Cross, cuánto hiciste suspirar a mi hormona loca en los ochenta…!).
Ashton, Ash para los amigos, es hijo de ingleses que andan por esas estribaciones montañosas del norte de la India. ¿Cómo no me va a gustar este libro, por dios? ¡Tiene montañas! Lo educan de manera muy original, en un campamento itinerante, recibiendo influencias hindúes y también musulmanas.
Luego pasa buena parte de su infancia fingiendo ser hindú y que su madre es Sita, una señora india. En un palacio de un maharajá, de esos donde pululan intrigas, crueldades y muertes, aunque también amistades y lealtades férreas de las que perduran toda la vida. Ash sobrevive como puede. Se hace amigo de una niña, la princesa Anjuli, muy poco apreciada, hija de extranjera, mestiza de abuelo ruso.
Ambos sueñan con otro lugar, con un valle encantado, lejos de las maldades y las miserias de esta corte oriental.
Luego llega un momento en que Ash tiene que huir por pies y recuperar su identidad inglesa, viajando hasta la pérfida Albión para hacerse todo un señorito.
Esta infancia tan raruna hace que Ash sea callado y valiente, y que pueda cabalgar, cazar y luchar con soltura. Una apuesta figura que habla varios idiomas y ecléctico en sus creencias. Todo un valioso personaje para el selecto cuerpo de Guías del ejército británico en la India, pues comprende a “los nativos”, no sólo sus lenguas, sino su forma de pensar y actuar.
Ains, qué hombre. No está narrado en primera persona, pero sí que se cuenta la historia desde su perspectiva, así que le sigues en sus nómadas pasos, de un lugar a otro.
Con motivo de una misión oficial, se reencontrará con Anjuli, su amiga de la infancia, solo que ahora es ya una mujer, una princesa bella y leal, devota de su hermana, que no espera nada de la vida y se resigna a ser un instrumento en las alianzas políticas de su reino.
Hasta que se reencuentra con Ash.
Entonces las cosas se complican y,… (momento Mayra) hasta aquí puedo leer.
Es un libro largo, un novelón lleno de aventuras que me atrapó desde la primera página. Me encantó toda la reconstrucción de la India colonial, me resultó insoportable su racismo, su ignorancia, los prejuicios y la brutalidad, y debo reconocer que la parte final, con todo el tema de la guerra afgana, acabé angustiada y hasta mojando la pestaña… Sí, es de las que me dejó resacosa.
… Con lo que te quedas es con la lealtad, las amistades firmes, el amor imperecedero, intenso, hasta cuando no hay esperanzas de que esto pueda acabar bien.
Para mí fue un novelón de diez: el argumento, los personajes, la ambientación, el sueño con ese valle mítico entre montañas donde poder descansar y ser feliz, la trascendencia, porque te hace pensar en muchas cosas que tienen plena actualidad (Kabul, Kandahar, Abbottabad o Mazar-e Sarif, todo parece haber cambiado bien poco en el siglo y medio que ha pasado…).
¡Y vaya estilazo! No, no es una novela literaria. Lo que tiene es una habilidad increíble para que, con lo densa que es, no quieras saltarte ni una coma, sino ir disfrutando de cada diálogo, de cada descripción…
¡Qué bien se escribían los superventas hace cuarenta años…! Entonces te contaban una historia, que te atrapa como si estuvieras escuchándola en torno al fuego; ahora es como si te contaran una película. Esta peculiaridad la tienen todos los escritores de best-sellers de la actualidad, desde Gómez Jurado hasta Dan Brown. En cambio, de antes contaban de una manera tan envolvente que te atrapaba incluso con una traducción tan poco inspirada como la que he leído.
Vale, igual haber visto la serie me tenga obnubilado el pensamiento; quizá mi enamoriscamiento adolescente de Ben Cross me ciega,… Sí, mis sentimientos están teñidos por la nostalgia, por lo mucho que me fascinó esta historia cuando era joven e impresionable. Sé que tiene algún defecto, o situaciones forzadas o de culebrón, pero aún así, esto no me ha impedido disfrutar como una enana.
Y aunque procura ser neutral y para nada imperialista, en algún momento acabas teniendo la impresión de que dibuja a los británicos como estúpidos ignorantes pero valientes y a los afganos, brutales bárbaros sin ninguna cualidad que los redima. Sin embargo, creo que el mensaje final es en pro de la tolerancia y la necesidad de encontrar  espacios de convivencia pacífica entre gentes diversas.
Adoro esta historia y la recomiendo totalmente si tenéis la oportunidad de leerla. Seguro que está en muchas bibliotecas, así que no tenéis ni que gastaros los cuartos en una de segunda mano, como hice yo.
Eso sí, siempre que en tu vida lectora haya algo más que novelas románticas de las de ahora. Me explico, te tiene que gustar la novela histórica, esa que te lleva a otros tiempos y lugares. Si sólo quieres una historia de amor, a ser posible subida de tono, cortita y ágil, entonces no, no la leas, porque te va a aburrir.
Y ten paciencia, porque es una novela muy larga y te vas a tirar semanas con ella, leyéndola sin prisa pero sin pausa.

Valoración personal: maravillosa, evocadora, aventurera, imprescindible, 5

Se la recomendaría a: los aficionados a la novela histórica con enjundia y más largas que el Indo.

Otras críticas de la novela:
Como es un clásico tiene página en la wikipedia.
Aquí, un nostálgico de las mini-series nos recuerda la peli/mini-serie con varias imágenes.
La página Masala Dabba publicó un post titulado “PON UN ROMANCE EN TU VIDA: NOVELAS AMBIENTADAS EN INDIA”.
En inglés, tenemos crítica en Book Drum que creo que es la misma que aparece en She Reads Novels dice que es una de sus novelas históricas favoritas y “altamente recomendable”
Hay breve reseña en Kirkus Reviews.

3 comentarios:

  1. Al leer tu crítica me he acordado de esta serie que vi por televisión hace ya muchos años y me encantó esa historia de amor entre la princesa india y el oficial inglés (yo también me enamoré un poquito del prota). A raíz de de la serie me compré la novela, que se me hizo un poco pesada, ya que es un novelón, como dices y por aquel entonces yo era más de ver películas que de leer. Me gustaría mucho volver a ver la serie y la novela seguramente volveré a releerla, ahora con muchas más ganas después de ver tu crítica.
    Muchas gracias.

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    1. De nada. Ya advierto que es muy larga y que te tiene que interesar la novela histórica, porque como te pasó a ti, se te puede hacer pesada. Por eso recomiendo a ver si la tienen en una biblioteca.

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  2. En ésta novela no puedo estar más de acuerdo, es una maravilla merecedora de 5 estrellas

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