viernes, 12 de mayo de 2017

Crítica: “A las ocho, en el Thyssen”, de Nieves Hidalgo



Entretenida contemporánea a la española.

DATOS GENERALES

Título original: A las ocho, en el Thyssen
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación: 04/2017 (digital)
Editor: Ediciones B (11 de abril de 2017)

SINOPSIS (según la Casa del Libro)
¿Se puede publicitar una novela de zombis como romántica?
Alex Vílchez, autor reconocido de novelas de suspense, lo ha hecho animado por su editora, bajo el seudónimo de Robert Cooper. Es cambiar de tercio o no escribir, porque se encuentra en un bajón creativo. Y para sorpresa de todos, la novela rompe el techo de ventas, posicionándose en el número uno de romántica.
A Lucía, administradora de la web más visitada del género, casi le da un soponcio cuando se entera y lee la novela de zombis. Sube una crítica que hace que el libro baje quince puestos en un solo día, declarándole la guerra. Y Vílchez está dispuesto a presentar batalla, utilizando mil artimañas para fastidiar a la mujer que intenta hundirlo.
Casualidades de la vida, se encuentran en una cita a ciegas.
Lucía y Alex se atraen de inmediato. Pero ¿qué puede pasar cuando ella se entere de que Alex no es otro que su odiado Robert Cooper? ¿Qué hará Vílchez al saber que Lucía es la administradora de la web que le ha fastidiado las ventas y le está dejando en ridículo?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, sólo la compré porque me llamó la atención la sinopsis.

CRÍTICA

Como dice la sinopsis, Alejandro, “Alex” para los amigos, escribe novela negra. Sin embargo, desde que su novia le dejó plantado –prácticamente en el altar-, está bloqueado. No puede escribir. Y van ya seis meses…
Su editora le propone que cambie de género, que intente escribir una novela romántica con zombis, y así lo hace. Montan mucho marketing en torno a esta novela y la “misteriosa” figura de su autor, de manera que se convierte en un superventas.
Pero a Lucía, que administra una web de novela romántica, le cabrea un montón que alguien pueda considerar “eso” como romance. Y hace una reseña diciéndolo, alto y claro.
Ni a la editorial ni al escritor les gusta mucho, sobre todo porque hace bajar las ventas. Así que contraatacan a su manera. Hay algunos episodios de cierta “guerrilla” al respecto. Al leer la sinopsis pensé que esto iba a dar más juego, que habría escenas divertidas, comentarios ingeniosos a favor o en contra de la novela, no sé, tuits mordaces y esas cosas… Lo de un escritor y la reacción en redes sociales frente a tu libro tenía sus posibilidades.
Pero, lamentablemente, a mi no me hizo demasiada gracia el comportamiento cuasi adolescente de los personajes. 
Sí que es gracioso, en cambio, que Alex y Lucía se conozcan, por otra vía, sin saber quién es el otro.
Tienen una cita a ciegas en el Thyssen. Empiezan a tener una relación, más o menos, sin que Alex sepa que ella es quien le hizo esa mala crítica que tantos quebraderos de cabeza le ha dado. Y Lucía tampoco conoce que él es escritor, ni de suspense ni del bodrio de los zombis.
La tensión viene por ahí, de a ver qué pasa cuando cada uno de ellos descubra el secreto del otro.
La ambientación, fácilmente reconocible del Madrid actual, es un punto a su favor. Se lee en un suspiro, de lo amena que es. Vamos, a mi me duró menos de 24 horas.
El protagonista, Alex, es un cielo, de guapo, sexy, con sus inseguridades, y para nada machista, algo que siempre es de agradecer. Es fácil enamorarte de él.
En el lado negativo: hay cosillas que me han gustado menos.
Los secundarios son simpáticos, sí, pero ultra-hiper-mega-tópicos. 
Una sevillana ¿qué otra cosa va a tener que no sea una academia de flamenco?   
Con un socio japonés, claro, porque si un nipón está en España es para dedicarse al cante, ¿qué si no? 
Y si incluyes a un par de vascos, lógicamente ponen un restaurante.
(Esto es parodia, ¿no? O sea, no va realmente en serio, ¿verdad?). 
Por cierto que lo del personaje japonés me hizo rechinar los dientes cuando en un determinado momento como de “rasgos orientales no demasiado acentuados”. ¿De verdad? ¿Qué pasa, que si es oriental-oriental entonces no sexy? Creo que la autora no era consciente de cuán racista suena la frase.
El estilo ligerito hace que sea una de esas novelas muy fáciles de leer. Cae en algunas cosas típicas de autoras españolas que me sacan del libro. Recurre tanto a comparaciones y metáforas que, sobre todo en el primer capítulo, me agotaba. A veces opta por palabras que me chocan un poco, como usar “resquemor” en un contexto donde creo que quedaría mejor “recelo”. Cosas de ese tipo.
Y algo que no soporto “punto y final”.
Que no.
Que es “punto final”.
punto final
Final ahí es adjetivo, no sustantivo.
(A ver, que yo tampoco soy perfecta en mi uso del castellano, y seguro que meto la pata más de una vez. PERO, yo no cobro por lo que escribo, esa es una diferencia que me parece importante).
 Me molestó un poco que pusiera una nota al pie para explicar “Tu quoque Bruto”, como dando por hecho que los lectores somos ignorantes. Pero luego no traduce una frase japonesa que hay en otro momento.
En cuanto al desarrollo de la historia, encuentro que los novelistas en español (no exclusivamente los de romántica) dedican mucho espacio a lo que piensan o sienten los personajes y poco a lo que hacen. Lo del show don’t tell no suele ir con ellos. Me pareció que esta novela caía en lo mismo, y que la poca pero buena tensión que hay en el argumento (cuándo y cómo descubrirá cada uno el secreto del otro) se ha desaprovechado.
También tiene esa característica habitual de la romántica española que es la escasez del competence porn (algo en lo que es maestra La Nora, por ejemplo, y que hace tan atractivos muchos de sus libros).
Luego hay en la trama coincidencias muy improbables. En determinado momento, los personajes coinciden en un spa porque sí, casualidades de la vida que no te crees ni de lejos, aparte de que podría haber prescindido del episodio, porque no hace avanzar la trama en ningún sentido. 
(Segundo momento en que me plantee, en serio, si la novela no sería realmente una parodia de los culebrones donde ocurren cosas altamente improbables,... ¿o es un guiño a alguien conocido que se pone como personaje aunque no venga muy a cuento?).
No había leído nada de esta autora, aunque tengo alguna novela suya languideciendo en mi kindle desde hace años. Con mi gusto (de)formado por la novela romántica anglosajona, esto de las autoras en español me lo tomo con cuentagotas, porque no acabo de disfrutarlas del todo. Este libro es un ejemplo: me gustó pero, leyendo otras críticas, creo que no conecté con ella de la misma manera que otras lectoras. Yo no la veo tan graciosa, y el estilo se me hizo un poquito cuesta arriba en más de un momento.
Eso sí, la recomiendo porque consiguió entretenerme y la leí hasta el final, gustándome tanto que tenía que compartir mis impresiones y dedicarle una crítica. Es más de lo que puedo decir del 90% de las novelas románticas en español que he intentado leer (o no las acabo, o me aburren, o me parecen tan malas que no merecen media línea en mi blog).
Creo que puedes darle una oportunidad a esta novela, lo más seguro es que te resulte muy entretenida y pases un buen rato. Hasta quizá sueltes la carcajada si tienes un sentido del humor menos raro que el mío.
Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporánea española.

Otras críticas de la novela:
Criticas, reseñas,… le gusto y se rió.
Ficha con crítica extensa en El rincón de la novela romántica, otra a la que le gustó mucho y le pareció “muy divertida”.
Presentación de la novela en el blog Regálame Romántica en la que la autora habla un poco de esta novela. 
Miss Bridgerton, del blog Promesas de amor, entiende que es una "entretenida novela, perfecta para desconectar,... llena de divertidas escenas..."

6 comentarios:

  1. De autoras españolas a mi me gustó mucho "Ardiente verano" de Noelia Amarillo. Erótica en un pueblo de los nuestros (con plaza y bar en vez de macdonald, etc) con un protagonista que es para comérselo. Luego he leído otras suyas y he disfrutado algunas mas que otras pero esta novela la leí sin esperar gran cosa y fue una magnífica sorpresa.

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    1. Gracias por la recomendación, me la apunto. Yo es que la romántica en español la cojo muy a cuentagotas porque suele incomodarme bastante y dejo las novelas sin terminar (prácticamente, el único caso en que me ocurre).

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  2. De Nieves creo que sólo leí su primera novela, Lo que dure la eternidad, y mira que tendré como cuatro más en la estantería desde hace años y años pero no me animo.
    Esta la he visto en las novedades de la editorial pero no termina de llamarme, he leído otras de este sello que prometen mucho humor y he las he abandonado a mitad sin encontrar nada parecido.

    Un saludo!

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    1. Me alegro de no ser la única a la que estas cosas no entusiasman tanto. Y que haya alguien más que deje novela romántica española sin terminar. Me siento como la rarita de la clase.

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    2. Ahora tenemos el boom de las españolas. Y seré rara pero una novela romántica ambientada en Teruel (por decir un sitio) hace que me cueste meterme en la historia, se que es una estupidez como un castillo pero es así.
      La historia tiene que ser muy, muy buena. Hace años si las encontraba, últimamente casi ninguna.

      Una amiga que leyó una vez a Maxwell (yo no puedo con ella) me comentaba lo mismo, una cosa es que yo tenga palabrotas todo el día en la boca y otra leerme un libro en el que los protagonistas son unos mal hablados, como que no encaja en romántica.

      En fin, que siempre me lio.

      Saludos!

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    3. Me pasa lo mismo con las palabrotas. En ambiente familiar soy bastante malhablada (hasta mi hija adolescente me lo reprocha), pero en romántica tiene que estar muy bien medido para que quede bien.
      En cambio, no tendría problema en una historia romántica ambientada en Terual. No, mis objeciones son más por el estilo en que escriben y cómo caracterizan los personajes. Y el machismo-machismo-machismo...

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