miércoles, 22 de febrero de 2017

Crítica: “Bitter Legacy”, de Dal MacLean



Una de suspense que te lleva por los rincones del Londres actual de la mano de un policía inolvidable (inteligente, tímido, guapo, leal, honesto, adorable,…). En esta crítica me he esforzado por evitar destripes porque, de verdad, es una de esas novelas de suspense en la que parte de la gracia es que nadie ve venir quién es el asesino.

DATOS GENERALES
Título original: Bitter Legacy
Fecha de publicación original en inglés: 2016
Subgénero: suspense romántico

SINOPSIS (según FictionDB)
El detective sargento James Henderson del equipo de investigación de homicidios de la Policía Metropolitana de Londres no es un oficial de policía cualquiera. Sus destacados instintos e incansable labor detectivesca le han puesto en la vía rápida de tres años para convertirse en inspector.
Cuando el asesinato de la abogada Maria Curzon-Whyte cae en sus manos, se encuentra de vuelta al insidioso mundo de la élite privilegiada de Londres, donde hombres como el padre de James tienen la riqueza y el poder suficientes para despreciar la ley.
Mientras James se mueve por las promiscuas, secretas y corruptas esferas de los ricos, el asesino vuelve a actuar. Pronto James empieza a temer que estos crímenes lo lleven peligrosamente cerca de su propio corazón, de su propio hogar. Y ahora, se arriesga a perder toda su nueva vida, a menos que pueda exponer las sórdidas verdades que han dejado un amargo legado.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Actualmente, la tengo en mi lista dentro de las mil mejores, cerca del puesto setecientos. Tuvo una crítica DIK A- en All About Romance y también en la página web de Dear Author. Por lo demás, dos de quienes escriben críticas para All About Romance (BJ Jansen y Emily) la incluyeron entre sus novelas favoritas del año 2016.

CRÍTICA
Podéis leer tranquilos pero, ¡ay, qué difícil es hablar de esta novela sin destripar! Me esfuerzo en no revelar nada más allá del primer tercio.
La enmarcaría en el género policiaco más tradicional de investigación criminal. De paso, nos habla de los intereses románticos del policía que dirige la investigación, James Henderson.
Seguimos a James en todas las escenas, mientras lleva su primer gran asunto: el asesinato de una abogada criminalista.
James procede de una familia con dinero. Tuvo un alto nivel de vida, hasta que decidió dar un giro y hacerse policía. Ahora malvive en un cuarto de mala muerte y se dedica incansable al trabajo.
Ha salido del armario, lo que, en parte, motivó la ruptura con su padre. Su sexualidad es algo más bien teórico, ya que su vida social (y sexual) es prácticamente nula. Frente a modelos y otros hombres gais que empieza a conocer, se siente menos atractivo, bastante pez fuera del agua. Se dice a sí mismo, sarcásticamente, que cuando estaba dentro del armario despertaba más interés.
Como la novela te lleva muy pegado a su punto de vista, pronto sospechas que así es cómo se ve él, y no tanto cómo le ven los demás.
En el trabajo es aceptado, a pesar de ser un pijo (vacilan con eso tan británico como es el posh), porque es brillante. Los mandamases de la policía le sacan partido porque da buena imagen: elegante, como si saliera de la portada de GQ. Vamos, si hasta tiene en Twitter la etiqueta #hotcop.
La parte de investigación policial es de lo más meticulosa. Te muestra cómo se va paso a paso: la escena del crimen, la autopsia, hablar con el novio, los padres, los amigos, los compañeros de curro,… Trabajo tedioso que te lleva a puntos muertos y callejones sin salida, pero que hay que hacer a ver por dónde se consigue una pista que permita hallar al culpable.
E intenso: le dedican horas y horas, mañanas, tardes y noches, a veces sin pasarse por casa ni siquiera unas horas para echarse una siesta.
Toda esta parte me ha encantado. Me gusta mucho este tipo de suspense, no en vano Wallander y Montalbano son de mis personajes favoritos.
Con igual interés iba descubriendo cómo James desarrolla algo parecido a una vida privada.
Anda buscando piso desde hace tiempo para poder irse del cuchitril maloliente en el que vive. Una pista de la investigación le lleva a un lugar ideal, Selworth Gardens. Interroga a Ben Morgan, el dueño del piso, pero parece no tener que ver con la investigación. James se pregunta, entonces, por qué no aprovechar la oportunidad de alquilar una buena habitación.
Ben es fotógrafo, gay y muy amistoso. Si se tercia, hasta le prepara el desayuno o la cena. Si no puede venir a casa, le manda mensajes de texto. Le abre a su círculo de amigos, quedan en el pub... James es bastante tímido, no sabe muy bien cómo desenvolverse entre gente tan diferente a lo que ha sido su vida hasta ahora.
Desde el principio le atrae Ben, y ante tal despliegue de amabilidad, cree que el interés puede ser mutuo. Se desengaña cuando ve que él tiene otros líos, y se riñe a sí mismo por confundir amistad con interés sexual.
Ben es promiscuo a más no poder: agradable, amistoso y encantador, sí, pero con la moral sexual de un gato callejero. De los que sostienen que eso de la monogamia es un invento hetero, vaya.
Y así, más o menos, llegamos al primer tercio de la novela, y no quiero ir más allá porque destripar ciertas cosas, en una de suspense, es criminal. (Vaya chiste más malo).
De ahí en adelante la cosa sigue caminos paralelos: la investigación y la vida amorosa de James. Hay escenas de sexo explícito, pero nada chocante ni raruno. Y como es de suspense, todo el rato andas dándole vueltas a las cosas: ves cómo la vida privada puede afectar a su trabajo y a la inversa, te preguntas quién es el asesino, el por qué, con quién se quedará James al final, si la gente es lo que parece o veremos algún giro inesperado en la trama,… en fin, lo normal en el suspense romántico.
Destacaría la ambientación; simplemente, genial. Consigue eso de las buenas novelas de trasladarte a un entorno diferente al tuyo. En este caso, al Londres actual. Por poner un detalle: los acentos y la forma de hablar de las distintas personas se acomodan a su origen geográfico y su nivel social. La novelista conoce de verdad (o ha hecho una muy buena investigación, no en vano es, o fue, periodista) el mundo por el que se mueven sus personajes. Aquí vemos el Londres real, el que vives y hueles y pisas cuando te encuentras en sus calles, y no en el de cartón piedra de tantas novelistas estadounidenses. Con británicos que hablan de verdad como hijos de la pérfida Albión, y no como si fueran de Seattle o Arizona.
Es la primera de Dal MacLean y habrá que esperar sus futuras obras a ver si se mantiene este altísimo nivel.
Entonces, si es una novela tan superlativa, ¿por qué le pongo 4 estrellas y no 5? Pues por cositas de las que, lamentablemente, no puedo hablar aquí porque pasan en la segunda mitad del libro. ¡Hay tantísimo que me gustaría decir sobre el personaje de Ben, y de Magnus el padre de James, y de Steggie, el actor porno que se hace amigo de James, y los policías Alec Scrivenor y “Ella” (“la Jefa”)…! Pero no puedo porque son cosas que hay que ir descubriendo, si no, pierde la gracia. Baste decir que la resolución de la historia me pareció innecesariamente melodramática, y aunque la parte romántica tiene un final feliz (si no, no sería suspense romántico) tengo mis dudillas.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los que gusten de historias policiacas, especialmente si te gusta que tengan toque romántico.

Otras críticas de la novela:
No he encontrado críticas en español, así que si alguien sabe alguna crítica, le agradezco si lo enlaza abajo.
En este caso creo que las críticas son un poco destripantes, así que aconsejo leerlas más bien después del libro. O leerlas a ver si te puede interesar el libro y borrarlas de tu mente cuando lo compres.
En All About Romance, crítica de A-: se esfuerza en intrigar sin revelar nada de la trama. Dice al final que se podría hacer una serie de televisión con esta novela y tiene toda la razón. Algo en plan negro escandinavo, pero ambientado en Londres.
En Dear Author también fue una A-; le gustó cómo acabó, aunque dice que la resolución del misterio le dejó un poco roto el corazón, y comprendo el sentimiento. Por otro lado, aplaude algo en lo que yo también me fijé, y es que como la dirección de Ben salió en una investigación, consulta a su jefe antes de plantearse alquilar la habitación. Eso sí que es una novedad en el suspense romántico porque, ¡cuántas veces vemos a un policía acostándose con un posible testigo o sospechoso o víctima, ignorando el hecho de que con ello se compromete la investigación…! Aquí toda la parte policial es tremendamente realista.
Gay Book Reviews, 5 estrellas otro que también quedó con el corazón roto por la persona culpable.
Lisa, en The novel approach, le da igualmente 5 estrellas.
Joyfully Jay califica 4.25 estrellas.
Ballyroan Reads no lo puntúa, pero le encantó y lo recomienda totalmente.
Si os gusta la novela de suspense, especialmente la de investigación policial, os la recomiendo totalmente.

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