domingo, 31 de enero de 2016

Cambio de foto: “Retrato de doña Isabel de Requesens”, de Rafael Sanzio



Vale todo el mundo conoce a Rafael por sus vírgenes y las estancias vaticanas pero fue un estupendo retratista. En la pestaña M&MB, la dama del Renacimiento tardío español, D.ª Catalina de la Cerda y Portugal, duquesa de Lerma, cede el lugar a otra dama española del Renacimiento, pero de principios del mismo siglo XVI: D.ª Isabel de Requesens y Enríquez de Velasco.

Esta señora era hija del catalán Galcerán de Requesens, uno de los nobles que acompañó a Fernando el Católico en sus batallitas italianas, y la castellana Beatriz Enríquez de Velasco, prima del rey, aunque como hubo otra Beatriz Enríquez de Velasco anterior, la verdad es que no tengo yo muy claro que ese fuera el nombre de la madre. La cosa es que la casaron, jovencita, con Ramón Folch de Cardona, virrey de Nápoles. Así que, a sus propios títulos -como condesa de Palamós, por ejemplo-, se le añade el matrimonial de virreina de Nápoles.

Casóse, parió hijos, convirtióse en bella viuda antes de los treinta y tuvo sus historias, antes de fallecer a los 36 años de edad. Era una belleza famosa de la época, de esas a las que dedican poesías y un cardenal encargó a Rafael, este retrato para el Papa que a su vez se lo envió al rey Francisco I de Francia en 1518, de ahí que haya terminado en el Louvre. Se ve que este rey quería retratos de mujeres guapas y el Papa le complacía con estampitas de estas, porque no es el único que le remitió.

Tal como se trabajaba en los talleres de la época, al maestro le correspondió hacer las partes nobles (el rostro, principalmente) y el resto fue cosa de su discípulo Giulio Romano.

Como curiosidad, hay que decir que se pintó originariamente sobre tabla, pero luego en el siglo XVIII este óleo se pasó a lienzo. Ha sido algo frecuente en la historia del arte.

De este retrato, que sigue claramente el modelo visto en La Gioconda de Leonardo, se hicieron copias que se distribuyeron por Europa. Es lo que tiene ser una belleza oficial. Luego, las malas lenguas decían que muy mona, sí, pero que tenía los dientes negros y mal aliento.

Rafael Sanzio murió en Roma el 7 de abril de 1520.

viernes, 29 de enero de 2016

Crítica: "Desafiando las normas", de Suzanne Brockmann



Último viernes del mes de enero, así que toca hablar de uno de estos Harlequines cortitos con intriga, contemporáneos y sexis. La serie Altos oscuros y peligrosos de Suzanne Brockmann es ideal en su género. 
 
Leído en Kindle
Lo último que publiqué fue la crítica del n.º 5, Corazón en peligro. Y salto al n.º 7, Desafiando las normas. El n.º 6, Un día más, fue uno de mis artículos navideños de diciembre de 2014.  

El séptimo libro de la serie Tall, Dark and Dangerous, The Admiral's Bride, se publicó en noviembre de 1999. Era el n.º 962 de Silhouette Intimate Moments. En España, Harlequin Ibérica la publicó como el n.º 121 de la colección “Top Novel” y lo reeditaron como en n.º 88 de la colección Romantic Stars.

Esta novela de suspense romántico se centra en un grupo terrorista de fanáticos religiosos estadounidenses, de esos que se reúnen en torno a un impresentable para vivir en una comuna cerrada, con un montón de armas y las mujeres sometidas sexualmente al líder. Resulta que algunos de esta secta han entrado en un laboratorio supersecreto del que se han llevado seis cartuchos de un peligrosísimo gas nervioso.

Para recuperarlo, habrá que infiltrarse en esa comunidad. Lo hará el almirante Jake Robinson, antiguo Navy Seal, que tuvo un trato superficial en el pasado con el líder de estos tipos tan fanáticos. Pero no puede hacerlo solo, así que lo ayudará una científica que sepa qué es lo que hay que hacer con tan peligroso material. Aquí entra en escena la doctora Zoe Lange, mucho más joven que él. Pero mucho.

El problema es que en ese complejo sólo pueden entrar las esposas de los miembros del grupo. Así que Zoe tiene que hacerse pasar por esposa de Jake, después de una ceremonia falsa realizada por el líder sectario. Después de haber enviudado hace tres años de su esposa Daisy, el alma libre y artista que apareció en Un día más, Jake pensó que no volvería a enamorarse nunca. Pero Zoe es mucha Zoe.

Esta novela me dejó sinceramente muy impresionada la primera vez que la leí. La he releído con placer. A pesar de que trata temas que, en principio, no me entusiasman, como lo militar, o que me resultan imposibles de creer, como amor entre personas con 24 años de diferencia de edad... Pues resulta que en manos de Suzanne Brockmann no sólo me parece creíble, sino que me entusiasma y me lo leo de un tirón. ¿Cómo lo consigue? Ah, es un misterio para mí.
Silhouette, 1999 (FDB)

Valoración: 5 para mi!!!

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, estaría entre las mil mejores novelas románticas, en torno al cuatrocientos.

Fue finalista en los premios RITA al mejor romance genérico largo contemporáneo. Fue votado como uno de los diez libros favoritos de 1999 por la Romance Writers of America, tuvo una crítica de cinco estrellas en Romantic Times (tampoco es muy meritorio, porque esta página web le da a prácticamente todo entre 4 y 5 estrellas). La lista de lectores de romántica Romance Readers Anonymous la escogió en el puesto 5.º de sus libros favoritos de 1999 (empatada con Heart Throb) y la consideró el mejor romance genérico de estos tipo harlequin. Recibió el premio Addicted2RomanceBooks al mejor romance genérico de 1999. Fue nominada por RT como mejor Silhouette Intimate Moments del año y, finalmente tuvo el premio WISH para el almirante Jake Robinson. No es de extrañar que RT Book Reviews la considere "Favorito de todos los tiempos". Cuando All About Romance estaba preparando su encuesta para el Top 100 en 2013, las personas que escriben críticas para esa página web, escribieron artículos para presentar sus libros favoritos; este es una de las elecciones de Jenna.

miércoles, 27 de enero de 2016

Crítica: “The Hidden Blade”, de Sherry Thomas



Interesante relato no romántico como precuela de una novela excelente.
Leído en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: The Hidden Blade
Subgénero: ficción literaria/histórica 1873

Fecha de publicación original en inglés: julio 2014

Parte de una serie: #1 del par “The Heart of Blade”

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la página web de la autora)

Par “Heart of Blade Duology”: Los primeros años

En los menguantes días de la última dinastía, en un tranquilo y bello rincón de la Pekín imperial, la feliz ignorancia de una jovencita se quiebra cuando descubre que es la hija ilegítima de un aventurero inglés y una cortesana china. ¿Qué futuro puede tener tal muchacha? Pero una misteriosa figura da un paso adelante y se ofrece a instruirla en las artes marciales, un camino hacia una vida de fuerza e independencia.

A medio mundo de distancia, en Inglaterra, el idílico verano de un jovencito en las colinas de Sussex estalla con el disparo de una sola bala. Apartado de su familia, se convierte en rehén de su sádico tío. Sueña con escapar para reencontrarse con su amado amigo, pero éste se encuentra en China, a miles de kilómetros de distancia.

La chica se entrena para ser mortífera. El chico huye cruzando continentes. No lo saben aún, pero sus vidas están ya inextricablemente unidas, y colisionarán una noche fatal cuando ellos menos se lo esperen

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, por la sencilla razón de que NO es una novela romántica, aunque en mi lista la tengo la siete mil y pico, gracias a la crítica que le hicieron en Smart Bitches Trashy Books, que le dio una calificación de A-.

CRÍTICA

El título se podría traducir como “La hoja (de arma blanca) oculta” o también como “La Blade (en el sentido de apellido inglés de la protagonista) oculta”.

Dos novelas en una. Van alternando capítulos, según el protagonista. Ahora nos hablan de Ying-Ying, ahora de Leighton. Relata los años de formación de estos dos personajes, que se encontrarán y enamorarán en My Beautiful Enemy.

Quizá la parte de mayor interés es todo lo referente a Ying-Ying, hija de una concubina china. Reconstruye la vida privada de un lugar poco habitual para nosotros, como la China imperial de finales del XIX. Ying-Ying es una niña que sólo ve que tiene sus necesidades cubiertas, que su madre y su aya la miman, y es feliz, y cree que el mundo está ahí para que ella lo disfrute. Pero llega un momento en que se da cuenta de que es hija de un inglés al que no llegó a conocer, y su madre, por entonces, era prostituta. Como persona de raza mixta, su futuro es bastante limitado. No podrá tener un matrimonio honorable y, todo lo más, quizá el señor que tiene a su madre de concubina, un alto funcionario conocido como Da-Ren, pueda conseguirle que sea la tercera concubina de algún señor con pelas y que no sea demasiado viejo.

Le surge una alternativa insospechada: aprender artes marciales. Así conseguirá defenderse a sí misma y, quizá, tener cierta independencia. No será rica ni mimada, pero podría decidir su futuro por sí misma. Todo este entrenamiento, por supuesto, es secreto, nadie puede enterarse.

Al crecer, aparece el peligro de convertirse en el objeto de deseo del hijo de Da-Ren, el típico pijo de lo más ofensivo. Pero también la amistad de uno de los profesores de la casa de Da-Ren, un inglés que le enseña su idioma. Con estos elementos y un poco de fatalidad, totalmente ajena a su voluntad, acaba ganándose un enemigo de por vida.

Toda esta parte de la historia es la que me parece más interesante. Las casas, la forma de vida, la manera en que se dirigen unos a otros, la jerarquía social…

Menos interesante me pareció la historia de Leighton, aunque él desde luego deslumbra como muchacho inteligente, con recursos, que sabe leer en las personas y buscarse la vida. También tenía una infancia modélica, en una mansión de Sussex. Es ciertamente un entorno peculiar. Papá y mamá se tienen cariño, desde luego. Pero no amor, porque él está enamorado de otro hombre, un tipo alegre que le corresponde de todo corazón. Y ella también ha encontrado el amor fuera del matrimonio. Con sus peculiaridades, es un hogar totalmente funcional, protector de los niños, en el que Leighton vive feliz.

Hasta que aparece la desgracia, en la persona de su desagradable tío, la causa del fin de ese dorado verano. Leighton tendrá que utilizar todos sus recursos para sobrevivir y cumplir su sueño de marcharse de Inglaterra. De reencontrar parte de aquella felicidad. Con su madre, y también con el enamorado de su padre.

Sherry Thomas cuenta, en su página web, que The Hidden Blade es una novela completa, que acompaña o es precuela de My Beautiful Enemy. “Pueden leerse separadamente, como libros individuales, pero juntos forman una experiencia lectora rica y con múltiples capas”. Aunque las dos están muy relacionadas, sí, son independientes, y se pueden leer una separada de la otra.

No es novela romántica de historia de amor con final feliz. La pongo aquí simplemente como precuela de una historia que sí lo es. Resulta una historia bastante dura, cuyos protagonistas van de pérdida tras pérdida, pasando de sendas infancias idílicas a una juventud bastante difícil y un futuro incierto al final del relato. Trágica, de las que te pone nudo en la garganta y te puede hacer llorar. Más de una vez.

¿A qué genero pertenece entonces? Ni la propia autora o editorial lo dicen con claridad. En mi edición digital, al final, hay una parte en que te preguntan:

“Y ahora, acabas de leer su primera obra de aventura y acción histórica. ¿O es un libro middle-grade? ¿O posiblemente algún tipo de ficción literaria?”

Incluso te dan su dirección de correo electrónico para que le des tu opinión al respecto.

Middle-grade es como se conocen libros que están entre lo infantil y lo juvenil, o sea más o menos para lectores entre 8 y 12 años. No me parece que ese sea el público de esta historia, aunque sus protagonistas sí que entren en ese rango de edad.

Me quedo con lo de ficción literaria.

Los dos libros se pueden leer perfectamente de forma independiente, porque tienen tramas cerradas y un tono totalmente distinto. El orden da un poco lo mismo, porque lo leas antes o después, el otro pierde algo. Me parece que el leer la precuela le quita prácticamente todo el misterio o suspense a My Beautiful Enemy, ya que tienes las respuestas a las preguntas que se hacen los protagonistas y la única tensión es saber cómo y cuándo descubrirán ellos eso que ya sabes. En cambio, si no lo lees, no pillas muchas de las cosas a las que se alude de pasada en My Beautiful Enemy. Yo leí este antes que la novela romántica, pero creo que es mejor leerlo al revés.

No me convence que, como ficción literaria y a diferencia de otras obras de Sherry Thomas, no sea particularmente cuidadosa en el lenguaje que cuente dos historias sólo muy vagamente relacionadas, de dos personas que están separados y realmente no llegan a conocerse en este libro. Tampoco toda la parte paranormal con la energía del chi y esas cosas, ni las detalladas escenas de artes marciales chinas un poco peliculeras.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los fans de Sherry Thomas y quienes quieran leer una historia ambientada en la China imperial. Abstenerse conservadores, xenófobos y homófobos.

Otras críticas de la novela:

Las que he encontrado, son todas en inglés. Love in the Margins le dio A; Pretty Sassy Cool, 5 estrellas; Smart Bitches Trashy Books A-; The Good, the Bad and the Unread B- y Fiction Is Magic 4 estrellas.

La crítica de la continuación, My Beautiful Enemy, está aquí.

lunes, 25 de enero de 2016

Crítica: "The Trouble with Valentine’s Day", de Rachel Gibson


Entretenida y sexy.
 
Leído en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: The Trouble with Valentine’s Day
Fecha de publicación original en inglés: 2005
Subgénero: contemporánea

Parte de dos series: 3.º de los Chinook y 2.º de Gospel, Idaho

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS

Hay un día del año en el que estar sola es un pecado… ¿Cuál es el problema con el día de San Valentín?

¡Simplemente, apesta! Especialmente si tu novio te ha dejado y un atractivo desconocido te rechaza.

A Kate Hamilton le ha dejado su novio. Está quemada en el trabajo. Decide ir a pasar un tiempo con su abuelo en Gospel, Idaho, el lugar donde lo más emocionante que hacer un viernes por la noche es escuchar la poesía de las Mountain Momma Crafters. Durante el viaje por carretera, se ve obligada a parar en centro turístico de esquí. Allí, en un bar, decide poner en práctica una de sus fantasías: liarse con un tío macizo en un bar. Pero él, simplemente, la rechaza. Genial para la autoestima, ¿qué más puede salir mal?

Kate ayuda a su abuelo en la tienda. Le presenta al dueño de la tienda de deportes que queda justo enfrente. No es otro que Rob Sutter, antigua estrella del hockey sobre hielo y el desconocido que la rechazó sin contemplaciones. Ella confía en que él no se lo cuente a su abuelo. Desde luego, a Rob le sorprende encontrarse en el pueblo a la chica que intentó ligar con él. Pero él ha salido chamuscado de sus historias amorosas, y lo último que quiere es una relación… a pesar de lo atractiva que le resulta Kate. Nada de esto impide que acaben en posturas más que comprometidas en el pasillo cinco.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Estaría más allá del puesto cuatro mil así que, sin ser lo mejor de lo mejor, entraría en el 10% que merece la pena. En RomanceNovels.Me situaron esta novela en su lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 406. Vale, pero no podrás encontrar muchas más recomendaciones.

CRÍTICA


El día de San Valentín apesta.
Kate Hamilton se llevó a la boca una jarra de ron caliente y se lo bebió hasta la última gota. En las lista de “cosas que apestan”, estaba en algún lugar intermedio entre caerte de morros en público y el pastel boloñés de su tía Edna. Lo primero era doloroso y vergonzante, mientras que lo segundo era una abominación a los ojos del Señor.


Así empieza esta historia, con Kate deprimida en el Duchin Lounge. Su último novio la dejó justo un día de san Valentín, cuando ella ya oía campanas de boda. Ha trabajado en Las Vegas como detective privado. Pero conoció a tipo aparentemente normal que perpetró la mayor de las barbaridades.

Así que ahora, quemada en su trabajo, va camino de Gospel (Idaho), una localidad que ya conocimos en la descacharrante Confesiones verdaderas. Se incluye como la segunda de la autora que se desarrolla en Gospel, Idaho, y la cuarta de la serie dedicada a los Chinook de Seattle.

Va a vivir con su abuelo Stanley, un viudo que tiene un supermercado. No le vendrá mal una ayudita de la atractiva y alta Kate quien aprovechará para saber qué hacer con el resto de su vida.

Kate jamás había ligado en un bar, pero la nieve la obliga a parar en una estación de esquí. Empieza a trasegar jarra va, jarra viene, de ron caliente. La rodea un decorado de corazoncitos, rosas y velas, por ser el día de san Valentín. ¿Cómo no va a empezar a fantasear con sexo salvaje y atractivos desconocidos?

Se fija en un tío cachas de metro ochenta y ocho y ciento cuatro kilos de peso. Tontea con él. Por una vez, se dice, voy a dejar de ser cauta y tener un ligue de una noche. ¿Qué puede pasar? ¿Acaso me va a decir que no? Vamos, ¡que es un tío!

Pues mira, este dice que no.


No te lo tomes como algo personal, pero no follo con mujeres que conozco en los bares.


Y sale prácticamente corriendo.

Kate se instala en la casa de su abuelo. Comienza a vivir la lenta existencia de un pueblo perdido. Y entonces conoce a la antigua estrella del hockey sobre hielo Rob Suttner. Posee una tienda de deportes, justo enfrente del supermercado. Y resulta que no es otro que el tipo macizo que le dio calabazas por San Valentín.

Afortunadamente, Rob finge no conocerla. Aunque se acuerda muy bien de ella. Si le dijo que no, no es por carecer de atractivo, es que tiene un mal historial con las mujeres, y eso de ligar con desconocidas se acabó para él. Ya ha pasado por ese tipo de vida. Una relación intermitente con su novia acabó en embarazo y matrimonio, pero él volvió a las andadas, y su rollo de una noche puso fin a su vida tal como la conoció.

Posiblemente Rob hubiera pasado de ella de no ser por este irritante rumor de que es gay. Maledicencia que salió de un comentario inconsciente de Kate. Así que, bueno, hay que entender que Rob es un tipo muy básico y decidirá demostrarle a Kate que él no es gay. De la manera más cruda posible.

La principal ocupación de este pueblo es el cotilleo, el tipo de juego cuya única regla es que en cuanto sales por la puerta, ya pueden empezar a hablar de ti. Un patio de recreo demasiado pequeño para que Kate y Rob se ignoren. La evidente tensión sexual acaba estallando en escenas explícitas muy excitantes, típicas de Gibson. Es justo de lo que más me acordaba antes de releer esta novela para hacer la crítica.

Mucho rollito sin ataduras, supuestamente lo que los dos quieren. Pero no, claro, que esto es romántica. Las cosas acabarán complicándose con eso, ya sabéis, esa cosa, los sentimientos.

Una segunda historia es la de Stanley. Intenta seguir adelante con su vida, sobrellevando como puede las nada sutiles insinuaciones de todas las viudas del pueblo y escuchando poesías ripiosas en el club local,… hasta que una de ellas le llega al corazón. 

Aunque forma parte de la serie Chinook, no se desarrolla en Seattle y el hockey se menciona de manera muy esporádica. Reencontramos a algunos personajes de Confesiones verdaderas. Aunque Rachel Gibson suele mantener un buen nivel, me resultó un poco desganada. No la encuentro particularmente graciosa, y eso que los habitantes de Gospel siguen pareciéndose mucho a aliens, que miden el tiempo según si votaron a Bush padre o a Bush hijo.

Tengo un problema estrictamente personal con el aspecto del héroe. Estará muy bueno, pero tiene un bigote a lo Fu Manchú (Rachel Gibson dixit, no yo) y un soul patch, lo que en España llamamos “mosca”, o sea, un poquito de vello justo debajo del labio inferior. Y es que a mí las pilosidades faciales me gustan más bien poco.


Aquí, ejemplo de soul patch con Howie Mandel
Autor Matt Ottosen 


Pero dejando a un lado mis problemas con "bigotes, barbas y otras pilosidades faciales", a veces es difícil que te caigan bien unos protagonistas que parecen un poco perdidos, y eso que Kate sigue creyendo en el amor y sueña de verdad con encontrar a un tipo con el que comprometerse. Su relación sexual es ardiente, pero no se acaba de ver la parte emocional del asunto. Aunque es novela contemporánea del género “ligero” o humorístico, siempre esperas que haya “algo” por lo que son perfectos el uno para el otro, como personas, para compartir el resto de su vida.

La leí y releí en digital, a buen precio. Aunque no sea de lo mejor de la Gibson, deberían traducirla, porque es entretenida, contemporánea y sexy, mucho mejor que la inmensa mayoría de novelas que encuentras por ahí.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a la novela contemporánea con humor y alto tono erótico

Otras críticas de la novela:

En español, cabe citar a El rincón de la novela romántica, donde se puede encontrar una crítica mía anterior de este mismo libro; y para Lady Marian, fue un 7/10.

En inglés, All About Romance le dio una B, y RT Books Reviews, como a casi todo, la callificó de 4 ½ estrellas. Pero tiene toda la razón del mundo al señalar lo rápido del ritmo y los diálogos, que la narración es, con frecuencia, divertida y que, en fin, “su química sexual chisporrotea en la página”.