viernes, 30 de diciembre de 2016

Crítica: “Al rescate del canalla”, de Jo Beverley



Un tópico muy visto contado de manera bastante entretenida.
Books4pocket
Marzo 2015



DATOS GENERALES

Título original: To Rescue a Rogue
Subgénero: histórica / 1817
Fecha de publicación original en inglés: 2006
Parte de una serie: Company of Rogues (Granujas) #12

1.ª edición en español: Titania, 11/2010
Traductora: Claudia Viñas Donoso

SINOPSIS (de la contraportada)

Lady Mara St. Bride ya está cansada de la vida londinense. Y no porque la esté disfrutando, sino más bien al contrario.
El embarazo de su hermana la aparta de los eventos sociales que acabarían con su aburrimiento y saciarían su carácter, y, en cambio, la joven se encuentra sin entretenimiento alguno. Así que decide buscar diversión por su propia cuenta… Pero su aventura nocturna acaba en una situación algo comprometida, que la deja vagando medio desnuda por las calles de la capital inglesa.
Únicamente puede acudir a un fiel amigo, Dare, quien, tras resultar herido en la batalla de Waterloo, ahora combate un monstruo mayor: su adicción al láudano.
Mientras Dare lucha por superar el pernicioso hábito, Mara se propondrá recuperar al antiguo lord Darius, al divertido Dare, al atractivo canalla que siempre ha deseado en secreto.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No sería de las mejores, pero estaría entre las buenas, allá por el puestos dos mil quinientos y pico.
Cuando se publicó, la página web Romance Readers at Heart la consideró una de las destacadas del año (RR@H Reviewers’ Top Picks). Además, tiene uno de esos tópicos de novela romántica que gusta a algunos fans, como es la “amistad entre personas del mismo sexo”, aquí, el grupo de Granujas que apoyan a Dare en su recuperación.

CRÍTICA

La novela empieza con la jovencita de buena familia, Mara, caminando sola, medio desnuda, por las calles de Londres. Se ha metido en un lío por querer un poco de animación en su vida. Al final, recurre a un amigo de su hermano, Dare, para ver si la puede llevar sana y salva a casa.
La sinopsis ya te indica bastante claro de qué va la historia: la relación entre una jovencita virginal y guapa y el amigo de su hermano.
Dare ha luchado en las guerras napoleónicas, en concreto Waterloo, fue herido, mantenido en cautividad por una perversa señora que recurrió a atiborrarlo de láudano para que no se escapara, y ahora, ya en Inglaterra, lucha por desintoxicarse.
O sea, una vez más, un noble dañado por la guerra y la pizpireta damisela que intenta ayudarle en su recuperación.
Lo bueno es que con algo tan trillado, Jo Beverley te monta una novela que no puedes dejar de leer, por lo bien definidos que están los personajes, lo ágil de los diálogos, y, en fin, lo real que suena todo.
Mara es muy vital. Luminosa, dicen más de una vez. Joven, no aspira a otra cosa en la vida que a un poco de entretenimiento. Tiene una guía de Londres de la que saca ideas de qué visitar. Quiere ver cosas, bailar, enamorarse… Y Dare, a quien conoce de toda la vida, le resulta muy atractivo, un hombre perfecto para ser su ídolo. Sabe que está enfermo, pero tiene esta fantasía de ser ella la que le vuelva a su ser anterior.
No se da cuenta de que aquel muchachito despreocupado que ella conoció ya no puede volver. Ha pasado por una serie de experiencias tremendas. Es un adicto que quiere recuperarse y que posiblemente pase toda su vida luchando contra el atractivo del láudano. Además, ha asumido la responsabilidad de dos niños de origen desconocido. Sí, no es ajeno a los encantos de Mara, pero preferiría dejar primero el láudano y sólo después embarcarse en la aventura del matrimonio. Sabe, además, que Mara todavía lo ve como era en el pasado, no cómo es ahora, y el tipo de hombre adulto que puede ser en el futuro.
Realmente, en el tema de la tensión erótico-romántica, no pasa gran cosa. No hay razón alguna para que estos dos no puedan estar juntos,… salvo la adicción de Dare. Este es el punto especial de esta historia: te cuentan la lucha de Dare contra su bestia, su demonio interior, las sombras que lo rodean… y es perfectamente creíble. La autora no se pone en plan histriónico ni nada, sino que todo ocurre con bastante naturalidad.
Es verdad que luego alarga el libro con subtramas secundarias que no parecen tener otro fin que extender la novela hasta las quinientas páginas. Está el pretendiente de Mara que no acepta un no como respuesta. O el tema de los niños “adoptados” por Dare o que si hay rumores sobre él en la sociedad…
También de relleno parecen, en más de un momento, los amigos del protagonista. Parientes, parejas,… gentes de todo tipo que debieron protagonizar las novelas anteriores de la serie. Algunos contribuyen al desarrollo de la trama, otros parecen metidos con calzador para que los fans vean sus finales felices (o no tan felices). Es algo que notamos los que no hemos seguido la serie hasta este punto. No te impide entender el libro, ya que se lee bien de forma independiente, pero irrita un poco.
De todas formas, la autora es bastante hábil para entretenerte. Fíjate, me tenía tan absorbida que los pequeños anacronismos (¿alguien hablando de los efectos del estrés a principios del XIX, o usando la expresión “crimen contra la humanidad”?) no me sacaban por una vez de la lectura.
Sí que puse un poquito los ojos en blanco cuando salió a relucir el chi y el poder espiritual de determinados lugares, o que el carácter inquieto o aventurero se deba a algo tan tonto como que uno tenga “el pelo del diablo” entendiendo por tal moreno de vetas rojizas. O cuando les salía el pijoterío y encontraban casi vulgar que una considerase si las cosas eran caras o no, y no quisiera gastar más dinero que lo necesario.
La leí en español, y la traducción, en general, cumple, aunque esta traductora es esa que usa la palabra “trizado” en lugar de “hecho trizas” y alguna que otra curiosa variante del idioma español. Suele usar el verbo “estar” cuando normalmente se usa el “ser”, por ejemplo en “estaba consciente de que…” en vez de “era consciente de que…”. Y no entiendo muy bien por qué al grupo los llama “Pícaros”, cuando la serie se titula Granujas. A ver, o traducen rogues como una cosa o como la otra, pero las dos no puede ser. O las tres, porque en el título original también se usa la palabra rogue y al traducirlo al español lo pasan como “canalla”. Un poco de coherencia, por favor. Es la misma autora, la misma palabra, en mi opinión debería mantenerse una sola traducción a lo largo de la serie: o canalla, o granuja o pícaro.
Pero vamos, que en general me gustó.

Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: quien prefiera Regencias más bien tradicionales.

Otras críticas de la novela:
Hay crítica en El rincón de la novela romántica. A Anasy le gustó pero también le pareció que se alargaba un poco demasiado: “llegó un momento pasando la mitad del libro en que la historia ya se me hacía demasiado larga, que la autora ponía problemas que no hacían falta en esta historia”. En el blog Promesas de amor publicaron una reseña más bien breve.
En inglés, All About Romance la calificó con una B; consideran que no es un buen punto para iniciarse en la serie. Ahí me entero que todos los que siguieron a los Granujas estaban deseando conocer la historia de Dare. A Sugarbeat’s Books le gustó. Y una última reseña cortita la encontramos en Historical Novel Society. 

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