viernes, 22 de julio de 2016

Crítica: “Danza de espejos”, de Lois McMaster Bujold



Operaciones desesperadas, rescates fallidos y torturas brutales. Los Vorkosigan tienen una pedrada guapa.


DATOS GENERALES

Título original: “Mirror Dance”
Subgénero: ciencia ficción

Fecha de publicación original en inglés: marzo de 1994

Parte de una serie: #8 de la Saga Miles Vorkosigan (por fecha de publicación)

Edición en español: Danza de espejos
Traductora: Márgara Auerbach
Edición: 1.ª edición, 1.ª imp. 10/1995
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Nova ciencia ficción, 78


Sinopsis de Danza de espejos (según Lecturalia)

Miles tiene 28 años. Danza de Espejos es una de las mejores novelas de Lois McMaster Bujold, y sin duda, la más compleja.
Por segunda vez en la serie (lo conocemos por primera vez en Brothers in Arms), entra en escena Mark, el hermano/clon de Miles, creado y educado por un grupo de rebeldes del planeta Komarr, con un único fin, aniquilar a Miles Vorkosigan y reemplazarle.
En Danza de Espejos, Mark intenta emular a su hermano en Jackson's Whole, paradójicamente esta vez para rescatar a Miles, que ha desaparecido en una misión con la Flota de Mercenarios Dendarii. En realidad Miles estaría muerto si no fuera por la rápida actuación del médico de su flota que lo envía a buen recaudo en estado de criogenización.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, porque NO es novela romántica, aunque sí que tiene una pequeñita historia de enamoramiento, de comienzo de historia de amor de Mark. Pero a este libro, como el resto de la serie, he llegado a través de las páginas web de novela romántica. Así, All About Romance considera que toda la serie en su conjunto es merecedora de ser considerada DIK A, es decir, libros que te llevarías a una isla desierta.
Posiblemente sea uno de los mejores libros de la serie, pues logró el premio Hugo 1995 a la mejor novela de ciencia ficción, y también el Premio Locus. Rosario, en su blog, le pone una A.

CRÍTICA

Advierto: esta crítica puede ser un spoiler de las novelas anteriores.

Protagoniza este libro Mark, el hermano/clon de Miles. Se hace pasar por él, en su encarnación de almirante Naismith. Así consigue una aeronave para ir a Jackson’s Whole, ese lugar terrible donde se hace algo prohibido en el resto del mundo mundial. ¿Qué digo? Del universo entero.

Es el único sitio donde se hacen clones para luego trasplantar cerebros. Tal cual. Eres viejo y achacoso, pero podrido de dinero, así que encargas un clon de ti mismo, le hacen crecer rápido y cuando estás para morirte, cogen tu añoso cerebro y lo meten en ese cuerpo. El cerebro del clon, obviamente, va al cubo de los desperdicios.

Han pasado dos años desde los acontecimientos narrados en Hermanos de armas. Mark ha decidido que si algo quiere hacer con su vida es destruir esa sucursal del infierno. Se le ocurre apoderarse de parte de la flota dendarii, atacar y rescatar a los niños que crecen allí.

Las cosas no salen exactamente bien. Se complican. Acaba siendo un curioso juego de espejos entre Mark y Miles, cada uno de ellos prisionero y liberador, según el momento y las circunstancias.

Este libro se centra, sobre todo, en el personaje de Mark: quién es, cómo es, qué tipo de persona quiere ser, y cómo relacionarse con su familia. Y el arco argumental –entre tanta batalla y rescate-, su evolución interior. La verdad es que en ese sentido es un prodigio de descripción psicológica, lo mejor del libro. Ya podrían aprender muchos autores literarios de lo que puede hacer una buena cuentacuentos “de género” a la hora de describir una psique retorcida.

Ojo: Mark es odioso en más de un momento y, francamente, no me acabó de caer bien del todo. Pero eso sí, al pobrezuco le dan las suyas y las del pulpo para llegar a su happy ending y es un personaje -para mí-, más interesante que el pijo lumio de su hermano/clon.

Repito lo que ya he dicho otras veces: el comienzo se me hizo lento. Pero pasado el tercio de varas, ya no puedes dejar de leer hasta ver dónde está Miles, qué va a hacer Mark, quien cae prisionero, quién rescata a quién, cómo van a salir de esta…

Aquí rollete romántico propiamente dicho es el de Mark, que tiene serios problemas en el campo erótico-sexual, pero se fija en una jovencita con la que tiene un baile en plan Regencia y ¡sorpresa! parece bastante correspondido.

Miles sigue coleccionando novias. Según se dice en determinado momento, el problema que tiene es que no las deja, y así va sumando féminas a su harén. Su amor parece ser, de momento Elli Quinn, quien no quiere casarse con él porque no le interesa nada de nada ser Lady Vorkosigan o vivir en Barrayar.

Esto me ha hecho empezar a mirar con otros ojos algunas cosas de esta serie. A estas alturas, ya tengo una idea general de lo que va a pasar en los otros libros. Y, en particular, tras saber –por las críticas que he leído- lo que ocurre en el último publicado, Gentleman Jole and the Red Queen (febrero de 2016) me fijo más en Aral y Cordelia. Después de todo, Cordelia sigue siendo mi personaje favorito.

Y veo que es una mujer que, por amor, renunció a una carrera brillante en la exploración astronómica. Todo a cambio de desempeñar un papel más conservador de esposa de un aristócrata de Barrayar. Eso le exige, por ejemplo, vestimenta femenina que le sienta como a un Cristo dos pistolas (hay un comentario al respecto en Fronteras del infinito).

Coincido con Elli Quinn, es un desperdicio. Dice Quinn que la admira pero que…


Cuanto más me impresiona, más me cabrea el criminal desperdicio que Barrayar hace de su talento. A estas alturas sería Inspectora general de la Exploración astronómica betana, si se hubiera quedado en la Colonia Beta.


En el fondo, no deja de ser el eterno sacrificio de las aspiraciones profesionales de la mujer en el altar de las conveniencias del hombre de su vida.

Encima, todo por un hombre que la querrá mucho pero a la que parece que ella no le basta. En Barrayar, si os acordáis, Cordelia soltó aquello de que ella ya sabía que su marido era bisexual, pero que ahora (tras casarse con ella) era monógamo. En este otro libro, Mirror Dance, la propia Cordelia dice algo que me incomodó un poco, sabiendo como sé (ahora) lo que cuentan en la última entrega. Cordelia le explica a Mark que ella considera que su marido es bisexual, pero en su subconsciente, se siente más atraído por los hombres que por las mujeres. O, más bien, por los soldados y no los hombres en general. Para los estándares barrayaranos, Cordelia resulta (ella misma lo dice) una marimacho bastante rara, y así le llegó a Aral la solución a su dilema. La primera vez que se encontraron, ella estaba de uniforme, en mitad de un encuentro armado bastante desagradable. Él pensó que fue amor a primera vista y ella “nunca se ha preocupado de explicarle que era su compulsión, activándose de golpe”.

O sea, que con Cordelia podía reconciliar el gusto personal de Aral (por lo masculino y militar) con lo aceptable en una sociedad tan machista y retrógrada como la de Barrayar (o sea, un matrimonio heterosexual).

Que el sacrificio siempre lo haga la mujer es francamente machista. Y conservador, como esa obsesión por la familia. Cuando descubren a Mark, lo aceptan y aman sin pestañear, como un Vorkosigan más, hasta el punto de arriesgar la vida por él. Personalmente me parece poco creíble, soy bastante descreída respecto al amor fraternal; veo demasiadas veces a hermanos como rivales por los recursos (económicos o afectivos), peleándose como hienas por las cuatro cosas que dejan los padres al morir. No digo que no se produzca, pero me parece difícil esa aceptación incondicional de un perfecto extraño desde el minuto uno. Sólo Aral tiene las lógicas prevenciones.

De todas formas…
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la ciencia ficción, y quienes se sientan atraídos por las novelas psicológicas.

Otras críticas de la novela:

Como es un clásico, esta novela tiene página en la wikipedia. “Sitio de Ciencia-ficción habla de que tiene un trasfondo más psicológico, algunas situaciones le parecen forzadas y que conviene haber leído los libros anteriores de la serie para entenderlo.

Pedro Jorge Romero en “El archivo de Nessus” le dedica amplia crítica. Lo valora 4/5, y al final dice que la traducción cumple pero que algunas cosas son incorrectas. Como lo he leído en inglés, no sé cómo estará pero en efecto dice bull’s eye que no, Márgara Auerbach, no significa “el ojo de un toro” sino “diana”, e incluso el centro de la diana.

En inglés, dejo sólo la crítica de Rosario (Rosario's Reading Journal), que le da un A. Y me hace gracia que dice algo de lo que yo me he dado cuenta también, y es que los spoilers pueden ser un auténtico problema a la hora de hacer críticas de esta serie.

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