viernes, 24 de junio de 2016

Crítica: “Un seductor sin corazón”, de Lisa Kleypas



La vuelta de Lisa Kleypas a la romántica histórica no defrauda.


DATOS GENERALES

Título original: Cold-Hearted Rake
Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: 2015

Publicación en español: Un seductor sin corazón
Fecha: junio 2016
Editorial: Ediciones B, S. A. para el sello Vergara
Traductora: Laura Paredes

Parte de una serie: #1 Los Ravenel

SINOPSIS (según la contraportada)

Un capricho del destino
Devon Ravenel, el libertino más encantador de Londres, acaba de heredar un condado, pero su nuevo rango social incluye unas cuantas sorpresas. La propiedad heredada carga con numerosas deudas y las tres inocentes hermanas del conde aún ocupan la casa… junto con Kathleen, Lady Trenear, una joven viuda cuyo agudo ingenio y determinación se equiparan a los del propio Devon.
Un choque de voluntades
Kathleen sabe que no debe confiar en un bribón como Devon, pero la fuerte atracción que existe entre ambos es innegable… y tras estrecharla entre sus brazos por primera vez Devon jura hacer lo que sea para poseerla. ¿Conseguirá ella evitar entregarle el corazón al hombre más peligroso que jamás ha conocido?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí está dentro de las mil mejores novelas románticas, allá por el puesto ochocientos y pico. Consiguió muy buenas críticas en All About Romance (DIK A-) y en Smart Bitches Trashy Books (A). Ha obtenido el premio RT 2015 al mejor romance histórico ambientado en las islas Británicas.

CRÍTICA

Lisa Kleypas es una de mis escritoras favoritas, así que, ¿cómo no iba a comprarme este libro de su nueva serie?

Después de leerlo, le doy las gracias a la autora por volver a las enaguas.

Devon Ravenel es un chico de buena familia, dedicado a la ociosidad. Inesperadamente, hereda un condado, con sus responsabilidades y sus deudas. ¿La primera idea? Venderlo todo y a seguir living la vida loca. Pero pronto cambia de opinión.

Conoce a Kathleen, la viuda del anterior conde, de ascendencia irlandesa, menudita, pero atractiva. Y a sus primas (del conde, no de ella), claro material para futuras entregas.

Desde el principio chocan y se atraen de manera irresistible. Con el tiempo, se pondrán a ello con la elegante sensualidad tan propia de Lisa Kleypas.

Devon es uno de esos calaveras (eso significa el rake del título original, calavera, vividor, libertino) tan típicos de la novela romántica a los que nunca ves hacer ninguna calaverada. Cambia a lo largo de la novela, asumiendo las obligaciones de su nueva situación social. Además, es un tipo tan lúcido que no sólo comprende cómo son las cosas, sino que también es consciente de lo mucho que ignora. Añádele que es guapo y sexy y, ¿qué más puedes pedir?

Kathleen es más tibia. No hay evolución en el personaje, pero tampoco nada que te haga cogerla manía. Diría que es un poco tontita a veces, discute las decisiones económicas de Devon sin tener la menor idea de la situación financiera, por ejemplo. Le cuesta ponerse en el lugar del otro: le pasa con Devon y con su cuñada Helen.

En resumen: una historia estupenda, con personajes atractivos, muy bien contada, con toques de humor acá y allá que hacen la lectura amenísima. La traducción, muy correcta.

Así que me parece una novela muy buena, aunque no ha sido, para mi, una experiencia de diez. No me ha dejado resacosa, y tampoco hay nada innovador en esta novela. Podría haber sido publicada exactamente igual hace diez años. Hasta puedes encontrar escenas tópicas: lluvia inesperada que te deja en plan camiseta mojada, la irrupción en una habitación donde (¡sorpresa, sorpresa!) hay una bañera y alguien dentro (¡viva la carne!), o un protagonista con problemas de salud, perfecta excusa para ponerse en plan Florence Nightingale.

Algunas cositas insignificantes me sacaron en algunos momentos de la historia, pero yo creo que eso le pasa a quienes –como yo- almacenan un montón de datos inútiles en la cabeza. Como me queda espacio en la crítica, me voy a explayar, pero quedaos con la idea de…

Es de Kleypas.
Es buena.
Os va a gustar.

Primero, las tres primas de Devon se llaman Helen, Pandora y Cassandra. Según la autora “parecía totalmente lógico que les hubieran puesto nombres de diosas griegas” (pág. 28) y “Helen era la única a la que le había correspondido el [nombre] de un mortal” (pág. 34). Eh… no. Ni Pandora ni Casandra eran diosas. Pandora fue la primera de las mujeres y Casandra la hija de Príamo y Hécuba, que Agamenón se llevó como botín de guerra; tenía el don de la profecía pero la maldición de que nadie la creyera. Son figuras mitológicas, pero tenían de diosas lo mismito que Helena de Troya

Segundo, Helen cultiva orquídeas. En un momento dado (pág. 35) dice que una se llama Dressleria... ¡en 1875! Un narrador omnisciente del siglo XXI puede contarnos que Helen tenía una Dressleria. Pero esa no es una palabra que puedas poner en boca de un personaje, porque el nombre de Dressleria se les puso en 1975, en honor a Robert Louis Dressler (n. en 1927).

Tercero. West, el hermano de Devon, visita la bien dotada bodega de la mansión e informa que hay “champán importado, veinte cabernet, al menos otros tantos burdeos y una enorme cantidad de coñac”. ¿Cabernet, de verdad? En Europa (ahora y más en el siglo XIX) a los vinos se les suele designar por su lugar de origen, no por la uva o uvas que lleven; en cambio, en los países del Nuevo Mundo vitivinícola optaron por elaborar vinos monovarietales y, “a falta de regiones famosas por sus vinos, los comienzan a diferenciar según la variedad de uvas que se utilicen y así nacen los Merlot, los Cabernet Sauvignon o los Zinfandel” (véase por ejemplo este artículo en imujer).  Aquí, incluso si el vino es monovarietal, se le suele llamar por su lugar de origen; la excepción que se me viene a la cabeza es el albariño. Podría haber dicho “vinos del Loira”, y no habría “cantado” nada.

Luego me eché unas risas cuando a Rhys Winterborne, galés de nacimiento, lo describen con “piel color canela” (pág. 344) y con “pelo negro y cutis moreno. Aquel color de piel, fruto al parecer, de la influencia vasca en Gales…” (pág. 341). Estereotipo meridional: viniendo del sur, eres moreno de verde luna. No creo que la autora quiera decir que Rhys en concreto tenga antepasados euskéricos. No, creo que sigue la hipótesis defendida por un tal Stephen Oppenheimer (entre otros), del origen “vasco” de irlandeses y galeses. Hablan de una migración de sur a norte hace 16.000 años. De haberse producido, la verdad es que yo nunca la llamaría de “vascos” a “Gales”, pero bueno, oye, cada uno que siga las hipótesis que quiera. Al fin y al cabo, como suelo decir, los vascos nacen donde les da la gana. Y si a la Kleypas le suena más exótico que los galeses tengan origen vasco y eso les hace renegridos y de empavonados bucles, pues nada, ella misma.

Pero son sólo manías mías. Esta magnífica novela me picó con tanta habilidad respecto al siguiente, Marrying Winterborne, que me lo descargué de forma inmediata, para saber cómo sigue la historia.

Apuesto por esta serie. Tengo la impresión de que va a ser como si los chicos de la serie Floreros se encontraran con las chicas Hathaway. Helen es otra Win y Pandora recuerda a Beatrix.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la novela romántica que no le hagan ascos a las enaguas.

Otras críticas de la novela:

Anasy (El rincón de la novela romántica) reconoce que se ha llevado un chasco, para ella lo único bueno del libro son las gemelas y entre los personajes principales no ha encontrado nada de química.

Les convenció a los de Vuelve la página, que también se fijaron en lo de galés de origen vasco.


A La vena romántica le gustó, salvo alguna cosilla; las escenas sexuales se le hicieron demasiado largas.

En inglés, Keira Soleore le dio un DIK A- en All About Romance, y Dabney, una B.

En Smart Bitches Trashy Books, Elyse le dio una A.

Y en esta página me entero de que el tercer libro de la serie lo protagonizará Pandora y, ¡sorpresa!, el chico de la película será el hijo de Evie y Sebastian, sí los protagonistas de El diablo en invierno, el tercero de las Floreros. Se llamará Devil in Spring (“El diablo en primavera”) y ya se puede adquirir en preventa en Amazon para el 28 de febrero de 2017. ¿Y qué creéis que voy a hacer ipso facto?

5 comentarios:

  1. Me lo apunto entonces para mi primera incursion en la Keyplas de las enaguas jajaja. ¿O me recomiendas otro antes?
    Un saludo.

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    1. Cuando no he leído nada de una autora, yo prefiero empezar lo que la gente piensa que es "lo mejor". En el caso de Lisa Kleypas, lo que más gusta es Sueño contigo o Secretos de una noche de verano o Sucedió en otoño, lo que pasa es que la primera o te la deja una amiga o la lees en inglés o es imposible de encontrar; de segunda mano tiene precios disparatados. Así que prueba cualquiera de las otras dos, que son las primeras de las Floreros. Así sabrás si es o no tu tipo de novela romántica histórica. Esta también está bien y lo disfrutas, ¿eh?

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  2. Bueno, como ya sabes mi opinión tampoco voy a darte mucho la brasa. En general he disfrutado con el libro pero la pareja protagonista a mí me ha dejado algo fría. El resto de los personajes me lo compensan, eso sí, especialmente Rhys, del que me he enamorado totalmente (también me hizo mucha gracia lo de su origen vasco).
    Yo también tengo muchas esperanzas puestas en esta serie, de momento estoy muy contenta con ella y Devil in Spring ya me tiene emocionadísima (tanto que ya he caído con la preventa)! Has visto la portada? Es preciosa.
    Estupenda reseña!
    Un saludo!

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    1. No me había fijado en la portada. Tienes razón, es preciosa. Me recuerda un poco a algunos de la serie La Selección de Kiera Cass, como La heredera o La corona, es de ese estilo.

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    2. Sí, justo me ha recordado a esas portadas. Me parece que por colores la han querido relacionar con Devil in winter, cosa que me encanta

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