miércoles, 9 de marzo de 2016

Crítica: “The Smuggler and the Warlord”, de KJ Charles




Hoy traigo una cosa hipercortita que ni siquiera cuenta como novela romántica, pero como he ido comentando todas las de A Charm of Magpies, tengo que incluir esta también. Es cronológicamente la primera, pero creo yo que le encuentras el gusto si ya conoces a los personajes.
Portada de autor desconocido

DATOS GENERALES

Título original: The Smuggler and the Warlord
Subgénero: victoriana / relato corto

Fecha de publicación original en inglés: enero 2013

Este es un relato corto publicado por la propia autora. Son sólo tres páginas, en pdf, y lo encuentras entre los relatos cortos que la autora ha puesto gratis a disposición del público, pestañita Free Reads de su nueva página web.

Parte de una serie: A Charm of Magpies 0.5

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
No. Si la he leído es porque soy adicta a esta serie.

CRÍTICA

Empecé la serie A Charm of Magpies leyendo la primera novela, The Magpie Lord. Los protagonistas de la serie son el aristocrático Crane y el mago Stephen. En las novelas y relatos de la misma se bromea alguna vez con cierto episodio del pasado de Crane, cuando se ligó a un señor de la guerra de la China septentrional. Y me intrigaba saber cuándo conocería esa historia.

Cuando ya me había leído el resto de la serie, me entero de que ya la contó KJ Charles en este relato corto. Así que lo comento al final, como yo lo descubrí, en lugar de al principio, que sería lo cronológicamente correcto. Es muy cortito, con nada de sexo ni paranormalidades. Debe ser el único de la serie apto para todos los públicos.

Empieza la historia en una fortaleza en mitad de las montañas, supongo que en alguna zona desértica cruzada por caravanas de la Ruta de la Seda. Si es que a finales del XIX seguía utilizándose. Que no lo sé.

Porque estamos en la época victoriana, aunque en Asia. Merrick, un tipo grande y fuerte se ha infiltrado en el hogar de un señor de la guerra bastante cruel, llamado Boghda, al que le gusta usar los cuchillos con amantes renuentes a seguir la relación.

Viene al rescate de su amo, Lucien Vaudrey, Lord Crane, un joven aristócrata inglés que vive en Shanghái y que, como dice Merrick, “todavía no tiene el menor sentido común cuando se trata de escoger a compañeros de cama”.

Crane lo ve aliviado pero, en su más puro estilo británico le dice “Oh, eres tú, ya era hora”. A lo que el otro contesta “Perdóneme, señor, no abandone el lugar si no le parece conveniente”. Y claro, a Crane le parece que sí, que es “muy conveniente”.

Así que realmente tampoco te cuentan la historia del flemático aristócrata inglés y su amante bárbaro, sino la huida de Crane. Eso implicará algo de pelea, en la que el alto y joven noble lucha de tal forma que Merrick recuerda que su amo era un Vaudrey,  


“malo hasta la médula, su familia el peor hatajo de bastardos de toda Inglaterra”.


No creo que sea destripar mucho el decir que acaban sanos y salvos porque, bueno, esta es la introducción a una serie que tiene a día de hoy tres novelas y otros tres relatos cortos. Cuatro novelas si se incluye Jackdaw (febrero de 2015), que se ambienta en el mismo mundo paranormal victoriano, aunque el protagonista es otro.

Que a Crane le gustan los hombres peligrosos es una tendencia que parece que no va a cambiar, y a Merrick sólo le va a quedar el recurso de “Te lo dije”.

Está agradecido por el rescate, sí, pero él tiene sus gustos en materia de hombres. Merrick le pregunta qué va a pasar la próxima vez, si le va a hacer caso de sus advertencias. Ahora que lo pienso, tal vez no sean palabras aptas para todos los públicos *:


La próxima vez que te diga que no nos metas en un follón con algún maniaco peligroso que vaya a matarnos a los dos sólo porque quieres correrte a gusto. ¿Vas a escucharme entonces?


La respuesta es obvia: no.

Crane pertenece a la clase alta británica, que se gana la vida como contrabandista en Shanghái, y está más que acostumbrado a hacer su santa voluntad. Se meterá en otros líos en el futuro y acabará enamorándose del hombre más peligroso de todos, un mago que no levanta metro y medio del suelo. Pero eso, claro, es otra historia que descubren las demás entregas de la serie.


(*) Traduzco la expresión inglesato get your end away” como “correrse a gusto”. En realidad, según leo en el Urban dictionary hay más connotaciones en la frase. En principio se refiere al momento de eyaculación masculina, aunque puede usarse, de manera más genérica, para describir cualquier experiencia sexual satisfactoria. Se usa habitualmente, y Merrick lo hace en el relato, sugiriendo que el hombre está actuando como una especie de prostituto, o que quien habla no aprueba lo que hace el hombre.

Valoración personal: me supo a poco, 2

Se la recomendaría a: fans de la serie A Charm of Magpies.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado más que una review de este relato, en Book Likes, 3 estrellas.

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