lunes, 21 de diciembre de 2015

Esto va por el buen camino



Como ya expliqué la semana pasada, voy a repasar algunos de los argumentos que manejan los escritores de romántica para sus cuentos o novelas cortas. Y ello, viendo ejemplos de cada uno en la antología Premiere: A Romance Writers of America® Collection, de 2015, no traducida al español.

Para superar el problema de final feliz en el que todo esté atado y bien atado después de unas pocas páginas, “Esto va por buen camino” te habla del principio de una relación. En este modelo, el relato no te da ese “atado y bien atado”, sino que se limita a mostrar los primeros pasos de una relación y luego tú ya te imaginas lo que quieras. Normalmente es gente que no se conoce de antes; pero puede ser que sí lo hicieran (e incluso a alguno el otro le interesaba, vagamente): es sólo que nunca se trataron a fondo. 

Todos los relatos de esta tendencia son contemporáneos. Podríamos pensar que dejar las cosas a medio hacer es más aceptable en un entorno actual. Sin embargo, no veo por qué no iba a funcionar igual de bien en una histórica o paranormal.

  
RAVISHED BY THE GEEK, de Vicki Lewis Thompson

Viv, que trabaja en el departamento legal de una empresa, escribe novelas eróticas en sus ratos libres. Su beta reader particular es su colega y sin embargo amiga Jamie, a la que envía la última fantasía erótica: un encuentro en un hotel con un desconocido a oscuras, una escena muy hot.
Pero se equivoca al poner la dirección de correo electrónico, y se lo manda a otra persona llamada Jamie, en concreto un informático miope aunque de buen ver, en quien Viv se ha fijado. A Jamie le gustaba Viv, Viv lo notaba, pero no lo animó porque aunque le parecía mono, no creía que fuese su tipo de hombre.
Aquí está, por cierto, el número equivocado, pues las direcciones de correo son idénticas salvo por un número.
Leer el correo y empezar a tener sus propias ideas es todo uno. Así que Jamie (el friki) decide probar a escenificar la fantasía. ¿Responderá Viv a su desafío o no?
El final de la historia es prototípico de este modelo “la cosa va bien encaminada”: queda como un “felices por ahora”, en plan vamos a empezar a tener citas, a estar juntos, a ver cómo va la cosa. Algo realista y que te deja que imagines lo que quieras.

Vicki Lewis Thompson es especialista en este tipo de héroes nerd o geek, lo que viene a ser una especie de empollón friki.
Fue una historia entretenida, explícita y con su punto de gracia en los diálogos. Sí, te anima a probar algo más de esta autora


STATION 12, de Amber Lin

La confusión con números de esta historia está en que la chica se equivoca de estación de bomberos. Durante unos meses, ha mantenido una relación con un bombero y ella ha decidido cortar porque se da cuenta de que sólo es una novia de conveniencia, él le es infiel y la relación no va a ninguna parte.
Mete las cosas de este muchacho en una caja de cartón y decide ir a devolvérselas a su puesto de trabajo. No a su casa porque ni siquiera sabe dónde vive. Ni concierta una cita para devolvérselo porque él no contesta a sus llamadas. Así que va a su estación de bomberos.
Pero se equivoca y en vez de ir a la estación 10, va a la 12, donde encuentra a otro bombero sexy. Este bombero, sin embargo, es más serio que el otro, y parece francamente interesado en ella. No es un buen momento para iniciar nada, justo después de la ruptura con un cretino. No obstante, que un tipo alto y macizo, de brillantes ojos azules quiera intentar algo serio contigo… bien, no lo puedes despreciar.

Aquí el peligro de final feliz creíble se resuelve dejándolo en que aún no han tenido una primera cita, pero ya se han besado y él la deja irse pensando que en el futuro quedarán, y las cosas pueden ser serias entre ellos. Si los deseos del protagonista se cumplen o no, es algo que queda a la imaginación del lector.

Amber Lin escribe NA, contemporánea  e histórica. Y la verdad es que después de leer esta historia, creo que podría gustarme.


WRONG NUMBER, RIGHT GIRL, de Monica Murphy

Aquí los protagonistas son Ty y Lauren. Ty es el típico deportista universitario que va de flor en flor, ligando con rubias pequeñitas y bien dotadas y olvidándolas al día siguiente. Después de varios años, hasta él está cansado de portarse así. De manera que decide cambiar. Y su mirada en busca de material para algo estable y serio se fija en Lauren: morena, alta, plana de pecho y con gafas. Y, por supuesto, estudiosa. Lauren desconfía, pero Ty parece sincero.
Al menos, más sincero que Lauren, que no le ha dicho que el teléfono al que llama no es el de su sexy prima Kristi sino el suyo propio. Ese es el equívoco numérico de la historia: que la rubia Kristi, para vacilar a su prima y a Ty, le da el teléfono de la morena Lauren sin sospechar que en quien Ty está interesado es realmente en Lauren y no en Kristi.
Relatado en primera persona, alterna la voz de Ty con la de Lauren. Hay mucho mensaje de texto, lo cual da agilidad a la historia, pero también confusión porque a veces no sé si el personaje de turno está hablando, o pensando, o enviando un mensaje de texto.

Es del subgénero New Adult, y quizá por ello no me ha resultado muy interesante. Lo de chica rubia bombón y superficial versus chica morena con gafas e intelectual me resultó de lo más tópico.
Es una historia de dos personas que se conocen, se gustan y tienen su primera cita. Lo que pase después ya te lo imaginas tú. En mi caso, no me creí la repentina transformación de Ty, de deportista ligón a chico serio, y tuve la impresión de que dejaría tirada a Lauren a la primera burla de sus amigos.
No, no me dejó con ganas de probar más de esta autora.


COMING HOME, de Joan Johnston

Contemporánea, ambientada en Texas. Sigue el modelo porque, aunque se conocían de antes, no tuvieron relación, y al reencontrarse sienten atracción e interés el uno por el otro.
Es una de las historias de esta antología que parece más constreñida por el formato, como que la autora quería contar muchas más cosas y se ha visto limitada.

Savannah es una agente del FBI que está en el hogar familiar por baja médica. Su hermana Christy le organiza cita doble con ella, su novio y un trabajador del rancho de su padre adoptivo, Luke. Este ha pasado años en prisión falsamente acusado de violación. Se descubrió la verdad y lo pusieron en libertad, pero aún así es un tipo del que siempre sospecharán. Eso sí, es alto, guapo y sexy, rubio, ojos azules,… vamos, el perfecto sueño americano.
Ambos descubrirán que tienen cosas en común, en particular cierto sentimiento de abandono y traición: ella fue abandonada por sus padres biológicos, a él lo acusó falsamente un ligue…

No estoy muy segura de cuál es el número equivocado de esta historia. Quizá la talla. Christy le compra a su hermana un vestido para la cita que es una talla más pequeña y la queda todo como muy apretado y a la vista, que es al parecer lo que entienden por sexy en esta historia y en más de una de Susan Elizabeth Phillips.

No, gracias, no me han entrado ganas de probar algo más de esta autora.


COVERING HER SKIN, de Laura Kaye

Emery Morgan, la protagonista, ha sido la pareja de un deportista profesional durante años. Sin embargo, él le ponía los cuernos, y todo el mundo lo sabía, menos ella. Rompieron hace un año, justo después de que ella se hubiera tatuado su número en el hombro. Ese es el “número erróneo” de este relato.
Pasado un año, decide que ya es hora de cubrir ese tatuaje con otro y va al sitio donde se tatuó, el estudio de los Kane Brothers, para ponerse en manos del artista Ronan Kane, “un maestro, un artista, un dios con una pistola de tatuaje en la mano”.
Ronan por supuesto, siempre ha estado colado por ella, desde que el cretino de su ex la llevó por primera vez a tatuarse allí. Porque Ronan es algo así como el tatuador oficial de los deportistas. La cosa es que en lo que diseñan el tatuaje y él se lo va poniendo, hablan, y Ronan acaba descubriendo sus sentimientos. Y deciden intentarlo, con una cita esa misma noche

Un final de esos que te lo dejan abierto para que el resto de su historia de amor la pongas tú, o sea, sus citas, su enamoramiento, su decisión de formar una pareja estable, etc.

Veo que Laura Kaye escribe contemporáneo, paranormal y suspense. Bueno, pues vale. Lo único interesante es la peculiar profesión del héroe, tatuador, pero eso no me pareció que tuviera mucho recorrido ni me dejó con ganas de saber más de su vida.


THEIR NIGHT OFF, de Allison Brennan

Este relato es de suspense romántico, pero quizá el menos romántico de todos. La protagonista Suzanne Madeaux es una agente del FBI, que ha quedado a cenar con un policía, Joe, con el que tiene un noviazgo bastante relajado. Cenan, hablan, ella le da vueltas a su último caso, y acaba dando con una pista que les lleva a los dos a acudir a un posible lugar de un crimen. De eso trata, básicamente, esta historia.

Suzanne y Joe se gustan y ya tienen una relación, que va por buen camino. El mismo buen camino con el que está al final. No le veo ninguna evolución. De hecho una de las víctimas del delincuente es la ex de un policía, y Suzanne se pregunta si esa mujer, que parece tan competente y agradable, y su ex, que también es una persona a la que ella respeta, no pudieron con la tensa vida de un policía, por qué van a poder triunfar ellos, Suzanne y Joe, que tienen más problemas personales.
Y pensé que de algún modo, el relato le daría la solución a ese dilema, de por qué ellos iban a ser especiales. Pero no, no encontré respuesta satisfactoria al planteamiento. Así que no sé muy bien qué se supone que pasa después, ¿siguen quedando a cenar y un poco de sexo de vez en cuando, como hasta ahora?

Aquí el número equivocado tiene relación con el caso que investiga Suzanne, que se entró a robar en una casa con un número cuando en realidad debería haberse robado en otra.

No es de las que te animan a probar más cosas de la autora. Ni siquiera la parte “procedimental” de cómo resolver el crimen me pareció interesante.


WRONG ADDRESS, RIGHT GUY, de Diane Kelly

Katelyn, la protagonista está saliendo con un cretino llamado Brock que a veces aparece en las citas y a veces no. Así que corta por lo sano en la enésima suspensión de una cita. Su vecina Nicole también tenía una cita, pero ha encontrado a otro tipo mejor, así que se va con él y le encarga que le cuente alguna milonga y de que ella no puede salir con él.
Cuando el treintañero Trent llega, a Katelyn le parece no era exactamente tan guapo como un modelo, pero sí atractivo dentro de la clase “vecinito de al lado”, alto, con vaqueros, y un ramo de flores. Así que decide hacerse pasar por Nicole y tener una cita con un chico atractivo.
Descubren que tienen muchas cosas en común, se gustan y Katelyn empieza a sentir temor por lo que ocurrirá cuando él descubra que lo está engañando, que en realidad no es Nicole, su cita a ciegas, sino su vecina.
Acaban besándose mientras bailan al son de canciones antiguas, y tienes la impresión de que su romance progresará adecuadamente.

Una novela muy dulce, con un gran sentido atmosférico de una cita en la gran ciudad, no sé, como si fuera una película de Woody Allen.

Pero no, al final no me llamó tanto como para darle otra oportunidad a la autora.

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