miércoles, 30 de diciembre de 2015

Crítica: “Bewitching”, de Jill Barnett


Un clásico del que esperaba más. La culpa es de mi particular sentido del humor, me temo.
Leído en Kindle


DATOS GENERALES

Título original: Bewitching
Subgénero: paranormal / Regencia

Fecha de publicación original en inglés: octubre 1993

Parte de una pareja de libros relacionados: Bewitching & Dreaming #1

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la Fiction Data Base)

Había hechizado al duque más serio, snob y apuesto de Inglaterra. Joyous MacQuarrie… como un duendecillo, esta belleza de ojos verdes apareció de la nada y cayó descaradamente en sus brazos. Y todos lo que sus amigos de sociedad sabían es que la dama misteriosa era escocesa y que su abuela había sido una Locksley. Ni siquiera su buena estirpe hacía que Joy fuese adecuada para ser duquesa, pero un noble orgulloso como Alec, duque de Belmore, hacía lo que le daba la gana – y lo que quería ahora era casarse con esta bella muchacha que despertaba su deseo.

Pero Alec pronto descubrió que no podía hacer lo que quisiera con Joy Fiona MacQuarrie. De risa burbujeante, llena de espíritu, puso patas arriba a la señorial Belmore Park con su alegría y extrañas ocurrencias. Incluso podría haber conseguido hacer reír a Alec, y que la cuidase, de no haber sido por la verdad que ella se callaba. Aunque él ardía cada vez que besaba sus labios, suaves como un pétalo, se volvió de hielo cuando descubrió que esta señora dama era, en realidad, una bruja... una bruja cuyos poderes de magia blanca no siempre estaban perfectamente bajo control… Demasiado tarde, Joy se dio cuenta de que estaba perdidamente enamorada y que nada podía detener el curso del destino - el escándalo que amenaza con destruirla y la pasión que los mantenía hechizados en un encuentro prohibido e irresistible de dos corazones encantados...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entre las cien mejores novelas románticas, allá por el puesto setenta.
Cuando los lectores de la extinta página web The Romance Reader escogieron las mejores novelas románticas del siglo XX, Bewitching alcanzó el muy respetable puesto 24. Estuvo en las primeras listas de All About Romance: la n.º 20 en 1998 y la n.º 61 en el año 2000. En esta página hay una crítica del libro considerándolo como DIK A (un libro de los que te llevarías a una isla desierta). En la mini-encuesta de 1999 dedicada a “favoritos graciosos” estuvo la n.º 8, y en 1997, la 17 entre las favoritas de todos los tiempos de sus lectores. No es raro tanto éxito, pues varias de las personas que escriben o escribían, para esta página, como Lee, Laurie y Wendy, las han incluido alguna vez entre sus favoritas.

CRÍTICA

Este es uno de esos libros ambientados en la Regencia sobre un duque frío y estirado (Alec Castlemaine, duque de Belmore) cuyo mundo se vuelve patas arriba por una joven inapropiada (Joyous Fiona MacQuarrie).

Joy, una joven bruja escocesa, intenta, sin conseguirlo, hacer un encantamiento. Su tía se va a ir de viaje y quedará ella sola en Gran Bretaña, así que hay cierta prisa: la muchacha tiene que dominar sus habilidades mágicas ya.

En Alec encontramos al prototípico “duque de la Regencia en versión novela romántica pseudohistórica”: frío y estirado. Ni de niño pudo jugar despreocupadamente, cargando siempre con la responsabilidad de ser el heredero del ducado de Belmore. Se ha comprometido con la muchacha adecuada: bella, de buena familia, etc. Así que no se toma en serio que una vendedora de flores “lea” su destino diciéndole que no se casará con la chica que él cree, sino con la próxima muchacha a la que conozca.

Dicho y hecho. De repente, se encuentra compuesto y sin novia y, mientras viaja en dirección a su pabellón de caza, con la esperanza de “matar algo”, aparece de la nada una muchacha joven y guapa. Es nuestra torpe Joy, que quiso usar un encantamiento para viajar al sur de Inglaterra, pero acabó en el regazo de este apuesto duque, bastantes kilómetros alejada de su pretendido destino.

Las cosas se complican un poco, hasta el punto de que Alec considera que lo conveniente es casarse con ella. Y Joy, que para entonces se siente enamorada, acepta la propuesta. Contraen matrimonio sin que ella le cuente su pequeño secreto. Cuando Alec descubra que Joy es una bruja, quizá no sea el marido más complaciente del mundo… Y aunque ella intenta hacer las cosas bien, no usar la magia, o si la usa que sea por un buen motivo,… los resultados no siempre están a la altura de sus buenas intenciones.

Alec, siempre contenido, incapaz de relajarse, reír, disfrutar, se encuentra de pronto con una esposa inadecuada, una pizpireta muchacha escocesa, que lo trastoca todo. Pero claro, al mismo tiempo, ella le aporta deseo, alegría, juego, cosas desconocidas en su vida.

El tono general de la historia es divertido, con un humor muy visual que te hace sonreír más de una vez. Creo que ese desenfado es lo mejor de la historia, la razón por la que tanta gente sigue recordándola con cariño.

Había oído hablar tan bien de esta novela, que cuando la pude conseguir a un precio razonable, no lo dudé. Emprendí su lectura deseando que me gustara. Sin embargo, cuando llevaba algo así como un tercio de la novela, me di cuenta de que la historia no me estaba interesando demasiado. Sí, los personajes eran atractivos, pero nada que no hayas visto ya cien veces; siendo justos, posiblemente en 1993 no fueran tan frecuentes, y por eso resultara una novela rompedora. La ambientación tampoco tiene nada de especial, y en cuanto al argumento,… vamos a ver, se conocen y se casan en el primer tercio de la novela, así que no quedaba mucho más para mantener la tensión en el resto del libro.

Si yo fuera una persona de las que deja novelas sin acabar, esta habría sido una de ellas. No porque estuviera mal, es sólo que no me interesaba lo que contaban, la trillada historia del noble frígido y la muchacha vital que lo devuelve al mundo. Añado que me sacaba de quicio que él estuviera todo el rato llamándola “Scottish”: no soporto que a una persona se la llame por su origen geográfico o por su profesión o por su color de pelo, o por cualquier otra cosa que no sea su nombre de pila. Me parece despersonalizarlas. Todavía me rechinan los dientes cuando recuerdo a Carrie, en Sexo en Nueva York, refiriéndose al personaje de Mijaíl Barýshnikov como “el ruso”. No es una cosa, no es la representación de una cultura con patas, ¡es una persona con su propio nombre!

Así que me paré y me puse a leer otra cosa que me disfruté mucho más.

Una semana después, volví a esta novela. Pero hice una lectura rápida: centrándome en los diálogos y saltándome descripciones. El libro se me hizo así más fácil de leer.

La parte sexy es explícita. No estoy segura de que esas escenas contribuyeran a algo a la trama, pero están muy bien escritas.

Y siempre están los momentos en que Joy usa su magia, nunca sabes qué si aquello parará en catástrofe, o en algo poético.

Sin embargo, en la parte final, aparece un personaje con cierto retraso mental, como mera excusa argumental para que: a) Joy demostrase su buen corazón; b) se rompiera definitivamente la frialdad de Alec; c) diera el tono sentimental capaz de poner un nudo en tu garganta; y d) añadiera unas cuantas páginas más a una trama que no daba más de sí.

Y Barnett remata la faena con uno de esos epílogos cursis de “fertilidad conyugal” que tanto abundan en la romántica; supongo que porque mucha gente los adora. Si te gustan este te encantará, porque es tierno, divertido y… muy fértil.

Una pena, porque quería que este libro me gustara. Tiene justo los personajes y el tono humorístico que hacen tilín a muchísimos lectores. Pero lo que es a mí, sinceramente, no me interesó demasiado.

Valoración personal: meh, 2

Se la recomendaría a: quienes gusten de las novelas históricas con humor tipo Julie Garwood y Julia Quinn.

Otras críticas de la novela:

En español, tenemos la crítica que publicó El Rincón de la Novela Romántica.

All About Romance, una novela DIK A,, o sea, máxima puntuación y consideración como novela de las que te llevarías a una isla desierta.

En Heroes & Heartbreakers escriben un artículo sobre los héroes que se humillan después de meter la pata, y recuerdan esta novela como una de esas en las que el héroe enmienda las cosas de manera muy romántica.

Love Romance Passion le da cinco estrellas.

También hay críticas menos complacientes. Así, The Historical Romance Critic, le otorga tres estrellas. Y en Paranormal Affair no quedaron nada encantados con esta novela, le pusieron dos estrellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario