viernes, 27 de noviembre de 2015

Crítica: "Dime que sí", de Suzanne Brockmann



Último viernes de mes. Toca otro de estos harlequines cortitos con intriga, contemporáneos y sexis. La serie Altos oscuros y peligrosos de Suzanne Brockmann es ideal en su género.

Leído en Kindle

El cuarto libro de la serie Tall, Dark and Dangerous, Everyday, Average Jones (“Un Jones cotidiano y normal”) se publicó en agosto de 1998. Es el n.º 872 de Silhouette Intimate Moments. En España, Harlequin Ibérica la publicó como el n.º 63 de la colección “Top Novel” y lo reeditaron como en n.º 52 de la colección Romantic Stars.

Melody Evans es una mujer sencillita, en cuyos planes está casarse, alguna vez, con alguien normal y corriente. No le gusta correr riesgos. Pero por desgracia está en el lugar equivocado en el peor de los momentos: trabaja en una embajada estadounidense que es asaltada por terroristas. 

Pero el osado Navy Seal  Harlan "Cowboy" Jones la rescata y emprende la huida con ella. Tienen que buscar refugio, evitar a los malos, en fin, una situación que nadie con dos dedos de frente consideraría romántica. Pero bueno, en tan extremas circunstancias y una vez que consiguen salvarse de los malos, Melody y Harlan se sienten invadidos por una pasión incontrolable. Qué se le va a hacer, son las cosas de Romancelandia. 

En esta novela, el tópico harlequinero al que recurre Suzanne Brockmann es el del “embarazo inesperado”. Las heroínas de novela romántica rara vez tienen problemas de fertilidad; al contrario, les suele bastar un solo coito para concebir, quieran o no. Especialmente, cuando no quieren. El tema, bastante rancio, hace que sea una de las novelas que menos me gustan de la serie.

La parte de suspense militar es muy pequeñita, y se concentra al principio de la novela. ¿El resto? Cowboy intentando que Melody se case con él, porque es “lo que hay que hacer” para que el niño sea legítimo. Ella le dice, con buenas razones que en realidad no hay por qué hacerlo, que no se aman, que de hecho es lo último que él quiere hacer (y eso es verdad, no tiene mucho interés en el matrimonio o el ser padre, en eso sí que es realista la Brockmann) pero se empeña en que eso es lo correcto. Alguna vez me tienen que explicar si en Estados Unidos los niños tienen menos derechos si sus padres no están casados entre sí; porque si no, no me explico estas cosas de la novela romántica.

El conflicto de la historia se refleja en el título original, Everyday, Average Jones. Es imposible que el Navy SEAL Harlan “Cowboy” Jones se convierta en un tipo normal, un “Jones cotidiano, normalito”, el tipo de marido apropiado para Melody. No. Él es un Navy SEAL, “bigger than life”, superlativo: guapísimo, fortísimo, listísimo, un auténtico héroe que desarma a unos atracadores sin pestañear mientras la embarazadísima Melody se queda mirando espantada. 

Presentan aquí a la hermana de Melody. Brittany, que protagonizará el último de los libros de la serie, Pasión a ciegas (2003).

Embarazos, niños y cotilleos de una ciudad pequeña. Si te gustan estos tópicos, aquí lo tienes, aderezados con la sensualidad típica Brockmann. Pero si no, mejor buscar algo con más chicha. 

Valoración: prescindible salvo que seas una brockmannera, 2.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No. Sólo la leí porque era de Suzanne Brockmann.
Eso sí, en la página web de Suzanne Brockmann veo que le dieron el premio Rising Star por la mejor novela larga contemporánea del año. En esa misma categoría, pero en los RITA quedó finalista. Tuvo una crítica Gold Medal en Romantic Times que, además, le dio el premio WISH al teniente Harlan “Cowboy” Jones. Pues bueno, para gustos los colores.

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