viernes, 23 de octubre de 2015

Crítica: “Fragmentos de honor”, de Lois McMaster Bujold



Una de ciencia ficción cuyos protagonistas, además, se enamoran y tienen su final feliz. Y es una primera novela, impresionante.
Leída en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: Shards of Honor
Subgénero: ciencia ficción / Space opera

Fecha de publicación original en inglés: 1986
Editorial: Baen

Parte de una serie: #1 (o #2) de la Saga Miles Vorkosigan, depende de cómo lo veas.

Como señala la propia autora, ella no le ha puesto nombre a la serie, hablándose de Vorkosigan Books, el Vorkosiverse, los Miles books, y otros nombres. Y tampoco los numeró, en parte porque quería que se leyeran individualmente y empezaras por donde quisieras, y en parte porque si más tarde decidía soltar una precuela en algún sitio (cosa que, en efecto, ha hecho) trastocaría el sistema de numeración.

Eso hace que cada uno le ponga un orden de lectura y también de numeración.

Goodreads, señala que cronológicamente es el libro 1, aunque en la cronología interna de la historia estaría después del relato ‘Dreamweaver's Dilemma’ (1995) y En caída libre.

Para FictionDT este es el libro #2 de la saga, anteponiendo En caída libre, que se publicó dos años más tarde pero que tiene lugar mucho tiempo antes de los acontecimientos de la primera novela.

Además, fue publicada posteriormente junto con Barrayar como Cordelia’s Honor.

Edición en español: Fragmentos de honor: la aventura de los padres de Miles Workosigan
Traductor: Rafael Marín Trechera
Edición: 1.ª edición, 1.ª imp. 02/2003
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Nova, 157

SINOPSIS (según la Casa del Libro)

Cordelia Naismith, de la Fuerza Expedicionaria Betana, estaba en el lugar y el momento equivocados, incluso llevaba el uniforme que no debía. Así que su encuentro con Aral Vorkosigan sólo podía ser consecuencia de una de esas estratagemas tan sórdidas y abundantes en la militarizada sociedad de Barrayar. Un conjunto de intrigas, traiciones y engaños la conducen a establecer una paz personal con Aral Vorkosigan, su principal enemigo.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Curiosamente, sí, aunque es más un clásico de ciencia ficción con elementos románticos. A esta serie he llegado a través de las páginas web de novela romántica. Así, All About Romance considera que toda la serie en su conjunto  es merecedora de ser considerada DIK A, es decir, libros que te llevarías a una isla desierta.

CRÍTICA

Tenía apuntada la serie de ciencia ficción dedicada a Miles Vorkosigan desde hacía mucho tiempo. Me fue recomendada y sabía que me iba a gustar. Pero lo he ido dejando por aquello de que es una serie en marcha, con más de una docena de títulos y no sabía si implicarme en algo así.

Hasta que en el Top 100 de NPR sobre las mejores novelas románticas incluyeron una de esta serie, Una campaña civil. Y entonces me dije que ya no había excusas, me tenía que poner a esto, sí o sí. Porque para llegar a esa, tengo que leerle las anteriores de la serie, ¿no?

Hay que advertir que he leído ciencia ficción desde hace años, o sea, que sin ser de mis géneros favoritos, lo puedo disfrutar. Creo que se debe a que te lleva sin esfuerzo a otro tiempo y otro lugar. Y esta saga de Miles Vorkosigan es un clásico de la ciencia ficción, ganando premios Nebula y Hugo, por ejemplo.

A la hora de enfrentarme a esta serie tenía dos, no, tres opciones. Una, leer los libros en orden de publicación; dos, leerlos conforme a la cronología interna (libros o cuentos posteriores se refieren a eventos anteriores); y tres, por la que he optado, que es seguir la propuesta de la autora: básicamente respeta la cronología interna, pero empieza por la primera novela que publicó.

Y como Tristram Shandy de Sterne, antes de conocer al héroe de la saga, Miles Vorkosigan, tienes que saber de su concepción, o sea, sus padres. Esta primera novela de Lois McMaster Bujold precisamente trata de eso: de cómo estas dos personas se conocen, se enamoran y tienen su final feliz, por lo que entra perfectamente dentro de la definición de novela romántica. Al estilo de un suspense romántico, por ejemplo, en el que la trama principal es una (thriller, o investigación detectivesca, lo que sea) y al tiempo los dos personajes principales se conocen, se enamoran, superan los obstáculos y acaban felices para siempre. O, al menos, juntos y vivos, que también me vale.

La historia empieza con Cordelia, investigando plantas y animales en un planeta cuando su grupo es atacado. Ella es de la Colonia Beta, un sitio un poco en plan estadounidense, con un presidente personalista, bastante libertad personal y soldados que discuten las órdenes y que incluso votan cosas. Quienes los han atacado es un grupo de Barrayar, planeta con una sociedad diferente, militarizada, muy “ordeno y mando”; clasista, con una casta de nobles de sangre, un emperador y un príncipe heredero natural; los padres son quienes arreglan los matrimonios.

Pronto se encuentra separada de sus hombres, y prisionera de Vorkosigan, el comandante de los barrayaranos. Pero él está sospechosamente solo, y tiene que ir hasta determinado punto, donde encontrará recursos para poder regresar a su nave. Un hombre cuya mala fama como “el carnicero de Komarr” le precede. No obstante, tendrán los dos que colaborar para salir de ese planeta, y trabajando juntos aprenden a respetarse y que el otro no es exactamente lo que parece. Ni el carnicero es tan despiadado ni los colonos de Beta tan inocentes.

En Cordelia tenemos una heroína kick-ass de lo más decidida e inteligente, el auténtico personaje inolvidable de esta historia. Parece poca cosa, muy compasiva, hasta que le inflan los ovarios y siendo una mujer bastante práctica, acaba ella solita con cuanto necio (o necia) se le pone por delante. Una “bocas” capaz de soltar frases ingeniosas en las situaciones más peligrosas, con un humor ácido ciertamente agradable de ver. Eso sí, cuando va a ver a su chico, no duda en soltarse el pelo y ponerse un vestidito de flores.

Aral Vorkosigan es más tu militarote estándar: un estratega de primera, que a veces se involucra en complots demasiado retorcidos, muy propio de la política de Barrayar. Pero con Cordelia suele ser ecuánime, honesto, nada avasallador,… salvo algún detallito exigido “por necesidades del servicio”. Él la salva, ella le salva. Todo muy equilibrado e igualitario.

Tal vez por el género al que pertenece, o por ser de los ochenta, la parte sensual es mínima o inexistente, un beso y nada más. Pero sus diálogos son fantásticos, y luego tienes miraditas y el regodearse cada uno en el cuerpo del otro. En fin, que la parte romántica está ahí, entre batalla y batalla, y tú te puedes imaginar en tu cabeza toda la tensión sexual no resuelta que quieras.

Hay en la novela una interesante exploración entre la realidad y la distorsión de esa realidad para fines políticos o propagandísticos, y la cerrazón, tan fanática, de quien no quiere creer nada bueno. Por ejemplo, a Aral le llaman el “carnicero de Komarr” por una matanza que él no perpetró. A Cordelia la consideran una heroína por haber matado a un malo muy malo, pero lo cierto es que ella no lo mató, y aunque proclama esto una y otra vez, no la creen. Y, en su lógica de fanáticos, le buscan explicaciones alternativas a las afirmaciones de Cordelia. Esa parte es realmente estremecedora, cómo puedes estar diciendo la verdad y simplemente se niegan a creerte porque lo que tú dices no encaja en sus ideas preconcebidas.

Frente a esa visión distorsionada que la sociedad tiene de uno, está siempre el “honor”, como motivación central de los personajes, de Aral y también de Cordelia, aunque ella misma se sorprenda cuando se lo dicen. El honor no tanto como visión que otros tienen de uno, sino la propia estima, aprecio, coherencia con la conciencia de uno mismo.

Está muy lograda la construcción de un universo alternativo, con distintas sociedades, cada una con su mentalidad, sus propias instituciones e historia, o su política. Te traslada totalmente a ese otro mundo, y eso es de lo mejor que se puede decir de novelas de ciencia ficción. Pero, al mismo tiempo, no puedo olvidar que se publicó en 1986, y que entonces aún estaba la Guerra Fría y el mundo dividido en dos bloques ideológicos, y no es difícil ver a Barrayar como un modelo inspirado en el totalitarismo soviético, y a la Colonia Beta como un trasunto de los Estados Unidos.

Las opciones de los protagonistas hacen ver que no todo es blanco y negro, sino que hay toda una gama de grises que hace que ninguna sociedad sea tan monolítica como parece. ¿Y el final? Me dejó apabullada. Ya sé que es un ***spoiler*** decirlo pero, ¡qué demonios! Esta novela lleva rulando por el mundo treinta años, así que lo digo: una larguísima escena de una especie de forense recogiendo los cadáveres de los caídos en una absurda guerra, de uno y otro bando. No puede haber nada más desolador.***Fin del spoiler***

Por cierto que la he leído en digital y en inglés, porque en español sólo está en papel y a precios de coleccionista obsesionado por la saga. Y en menos de veinticuatro horas, por cierto, así de fuerte me agarró la historia.
Valoración personal: estupenda, 4
Portada de 1986

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la ciencia ficción.

Otras críticas de la novela:

Como es un clásico, tiene página en la wikipedia. En español, han dedicado atención a este libro sobre todo páginas de ciencia ficción, que como la serie se tradujo desordenada, lo han leído después de otras de Miles Vorkosigan, como El aprendiz del guerrero, y dicen que les sirvió para explicarse cosas que aparecían en ella. Yo, como he optado por el orden que sugiere la autora, no he tenido esa experiencia.

A Cyberdak lo que le molestó de este libro es que tardaran 17 años en traducirlo, y no ignora que aquí se está contando la historia de amor (“rosa” dice él) de los padres de Miles Vorkosigan.

También comentan esta novela en Un libro para esta noche y Guardia oscura.

Pasemos al inglés, All About Romance considera (ya lo adelanté arriba) que toda la serie es DIK A, es decir, libros que te llevarías a una isla desierta.


Para The Book Smugglers, es demasiado “vieja escuela”.

Smart Bitches Trashy Books le dan a Cordelia’s Honor (Shards of Honor + Barrayar) una B+, aunque advierte que es una C+ para Shards y una A+ para Barrayar. Y señala que: 


Shards of Honor fue escrita en 1986, y entra sólidamente dentro del género de la novela romántica, aunque con algunos giros”.

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