martes, 25 de agosto de 2015

Denominación del género (4): “Novela sentimental”



Ya he repasado otras denominaciones usadas para este género. Ya conté que no me gusta lo de "novela rosa", que prefiero usar "novela romántica" y que "romance" es más bien influencia inglesa. Hoy toca lo sentimental.
Tratado de amores de Arnalte y Lucenda,
novela sentimental de Diego de San Pedro (1491)

A veces se usa novela sentimental. En el artículo “La novela rosa sale del armario” (Tiempo de hoy.com, 1.02.2008) se puede leer: “Toda novela sentimental que se precie debe cumplir una regla de oro…” Más frecuente resulta encontrar el adjetivo “sentimental” en expresiones como “literatura sentimental” (“La novela rosa sube de tono”, Servicios.laverdad.es 24.02.2007) o “novelas del género sentimental” (“El circuito virtual de la evasión”, El País 28.07.2007).

Nuevamente, es un término ya utilizado para un tipo de novela concreto, cultivado en la España de los siglos XV y XVI. Añade el DRAE que:


“Narraba una historia amorosa, a veces con personajes y lugares simbólicos, y ofrecía un fino análisis de los sentimientos de los amantes, cuyo destino solía ser trágico”.


Qué curioso, oye, en el siglo XVI podían escribir novelas de tema amoroso y analizar finamente los sentimientos de los amantes cuyo destino era trágico. Se ve que un destino feliz de los amantes impide, de por sí, intrínsecamente, cualquier análisis fino de sus sentimientos.

Para mí, sí que hay un subgénero dentro de la novela romántica que podríamos denominar sentimental, caracterizado, a mi modo de ver, por tragedias diversas que pueden ir desde un divorcio hasta la ruina económica, pasando por una violación, adicciones varias, el fallecimiento de un pariente,… problemas todos que se resuelven con un poco de ayuda de la familia, los amigos, los vecinos y demás habitantes de pueblecitos entrañables, con el amor como guinda del pastel. Agridulce. En la línea de Rosamunde Pilcher o Nicholas Sparks. El problema estaría en diferenciar este subgénero de la women’s fiction que a veces escriben Danielle Steele o Barbara Delinsky.

A veces, he visto usado una variante de esta denominación, novela de sentimientos. En Enganchadas al final feliz” (El País, 28.07.2007) puede leerse: “La novela de sentimientos atraviesa uno de sus mejores momentos”. Y sí, ya sé que es obvio, "enganchadas" es expresión con connotaciones negativas. Se ve que no es un tipo de novela que se pueda leer normal, presume cierta debilidad de carácter o propensión a las dependencias en el lector,... bueno, para quien escribió el artículo lectora, ignorando que también hay hombres que leen esto... Pero de cómo los medios ven a "la lectora" de romántica ya hablaremos otro día.


Novela sentimental

Qué tiene de bueno: aclara que se va a hablar de sentimientos.
Problema: confusión con un género literario histórico.

*Alternativa* Usarlo para el subgénero lacrimógeno.


Fuente de la imagen: como es habitual, wikicommons.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada