viernes, 15 de mayo de 2015

Crítica: "Domar a un salvaje", de Elizabeth Hoyt


Me gustó más que la otra de Elizabeth Hoyt. Una buena opción para cuando no sabes qué leer. Histórica de la época georgiana con alto nivel de sensualidad

Forever, 2009
DATOS GENERALES

Título original: To Beguile A Beast
Fecha de publicación original en inglés: 2009
Subgénero: Histórica/S. XVIII
Puesto en la lista AAR 2013: 78

Traductora al castellano para Titania 6/2011: Mireia Terés Loriente

Parte de una serie: n.º 3 de La Leyenda de los Cuatro soldados

SINOPSIS

¿Puede una bestia herida…
El solitario Sir Alistair Munroe se ha refugiado en su castillo desde que regresó de las Colonias, con cicatrices interiores y exteriores. Pero cuando una misteriosa belleza llega a su puerta, las pasiones que él mantenía reprimidas empiezan a despertarse.

…confiar en una bella con un pasado…
Huyendo de pasados errores ha llevado a la legendaria belleza Helen Fitzwilliam desde el lujo de la vida social londinense a un castillo escocés en decadencia… y un trabajo como ama de llaves. Pero Helen está decidida a empezar una nueva vida y no permitirá que el polvo-o un hombre bestial- la ahuyente.

… para domar sus más secretos deseos?
Bajo la bella fachada de Helen, Alistair encuentra una mujer valiente y sensual. Una mujer que no se amedrenta por su mal humor –o sus cicatrices. Pero justo cuando él empieza a creer en el amor verdadero, el pasado secreto de Helen amenaza separarlos para siempre. Ahora tanto la Bestia como la Bella deben luchar por lo que nunca creyeron que iban a encontrar: un final feliz.
 
CRÍTICA

La inspiración de esta novela es el mito clásico de la bella y la bestia. Como suele ser habitual cuando recurren a este tema, lo que hacen es coger a un héroe guapo, rico y noble y hacerle pasar por alguna atrocidad bélica. Aquí, la “bestia” es Alistair, tuerto, con media cara destrozada y al que le faltan varios dedos de una mano. Obsequio de cierto episodio en una de las guerras franco-indias. No era soldado, sino más bien un civil que pasaba por allí, estudiando la flora y la fauna de Nueva Inglaterra.

Porque sí, este señor escocés es un erudito, un ilustrado de aquellos que minuciosamente iban recogiendo especímenes, describiéndolos y publicando sus hallazgos en espléndidos volúmenes con preciosas láminas.

Ahora está trabajando en la flora y fauna de la isla de Gran Bretaña, encerrado en su castillo escocés, alejado de un mundo que se horroriza ante sus deformidades. A este apacible retiro llega de repente una bella mujer con dos niños en cola. Resulta que es su nueva ama de llaves, una que no ha pedido para nada, pero que le manda la esposa de uno de sus mejores amigos. Intenta echarla, Helen, es como una lapa: no hay forma de deshacerse de ella. Y como en el fondo tener ama de llaves, cocinera y criados hace más cómoda la vida de Alistair, tampoco es que se empeñe mucho en largarla del castillo.

Se van conociendo y respetando el uno al otro. Sobre todo, empiezan a sentir un intenso deseo sexual. Sin pensarlo mucho, se ponen a ello. En escenas muy sensuales y explícitas que ya veo que es marca de la casa Elizabeth Hoyt. En fin, de nuevo estamos en la rijosa época georgiana, Tom Jones, Fanny Hill, etc. Así que un poco, o un mucho, de sexo alegre y recreativo no le hace daño a nadie.

Lo que ocurre es que Helen es una mujer que ha huido de su amante, harta de ser una mantenida, y se ha llevado consigo a sus dos hijos. El duque no acepta que ella, a la que ve como una posesión suya, lo haya dejado plantado. No es que él les tenga particular aprecio a ella o a los niños, porque al fin y al cabo tiene su familia legítima y sus herederos al ducado. Pero no soporta verse privado de lo que considera suyo. Sí, muy al estilo “antiguo régimen”.

La verdad es que la situación en la que se encuentran no es en absoluto fácil. Al fin y al cabo, los niños son del duque, Helen es una mujer deshonrada, mantenida durante años, y Alistair, un naturalista ennoblecido, poco puede hacer frente a un poderoso noble. Para empeorar las cosas, Alistair está convencido de que no tiene ningún futuro con Helen y ella, pese a amarlo, no está dispuesta a volver a ser la amante de nadie. Al fin y al cabo, tantos años de mantenida la han dejado con un seguro colchón en joyas, trajes y dineros que la permiten vivir independiente. Eso me gusta, una mujer con cerebro: huyo del duque, pero me llevo lo que me permita mantenerme; a mí y a los niños. Como debe ser. Helen es un refrescante contrapunto a todas esas heroínas virginales y atolondradas que nada saben de la vida.

Ya vemos que es una de esas novelas con niños: la chica tiene nueve años y el chico cinco. Parte de la peripecia pasa por cómo estos personajes interactúan con Alistair. Para mí, no es algo de especial interés, pero lo menciono porque sé que hay lectores a los que les hace especial tilín que haya críos en la historia.

A diferencia de la otra que he leído de Elizabeth Hoyt, Domar a un salvaje mantuvo mi interés de principio a fin. La historia en sí no tiene gran cosa de especial, pero está narrada con soltura y lo mejor son los momentos eróticos, muy explícitos y festivos; uno de ellos, dando cierta lección de historia de la anatomía.

Incluye al principio de cada capítulo un trocito de un cuento, esta vez sobre un soldado sincero, un hechicero perverso y una princesa encantada. No he entendido del todo qué tiene que ver el cuento con la historia. Pero bueno, puede deberse a que, en parte, la leí en una noche de insomnio y con un trancazo guapo. De ahí que se me haya podido escapar alguna sutileza.

To Beguile A Beast ya estuvo en la lista Top 100 del año 2010, en el puesto 68. Y la página web Romance Readers at Heart la incluyó entre sus Top Picks de 2009.

Es el libro tercero de una serie llamada “La leyenda de los cuatro soldados”. El primero y el segundo son Tentación irresistible (mayo 2008) y Seducir a un pecador (noviembre de 2008). El cuarto y último, en el que se desentraña el misterio sobre el traidor que los marcó para siempre, es To Desire a Devil (noviembre de 2009), que no está traducido.

Ninguna de las dos novelas que he leído de Elizabeth Hoyt para este Desafío AAR la han convertido en una autora favorita. Pero sí veo que es alguien cuyos libros puedo disfrutar si no tengo nada mejor que leer. De hecho, me entran ganas de hacerme con el siguiente, a ver cómo acaba la historia de traición, de por qué se hizo una emboscada a aquellos soldados en Norteamérica que dejó a Alistair tan gravemente herido. Cuando baje algo el precio. Ahora está a 4,99 €, un poquito alto para una autora que no me entusiasma.

De nuevo, la leí en inglés en digital, así que no sé cómo andará la traducción.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: aficionados a novela romántica histórica con alto nivel de sensualidad.

Otras críticas de la novela:


En ingles hay unas cuantas en páginas como All About Romance, RT Book Reviews, Dear Author, Rakehell, Romance Reader at Heart y en el blog de Rosario, Rosario's Reading Journal.

Como de costumbre, la ficha en FictionDB.

Otra novela de Elizabeth Hoyt en el Desafío AAR

AAR 22. Elizabeth Hoyt: The Raven Prince / El príncipe cuervo (2006) 

Ediciones en España:

-       Domar a un salvaje (2011) Titania

     

5 comentarios:

  1. Definitivamente, hice bien en empezar a escribir mi blog para recordar lo que he leído porque los libros de esta autora los leí antes de empezar a hacer reseñas y los tengo en una nebulosa en mi mente... Eso sí, recuerdo que este me gustó y también "Seducir a un pecador", así que no descarto leer el último de la serie cuando encuentre un hueco en mi agenda lectora, je, je.
    Comentario aparte me merecen las portadas, que son de las que me ponen mala: descamisado cachas abrazando a damisela, todas prácticamente idénticas, arggg. Y aunque en Amazon las portadas de su última serie, Maiden Lane, son más "finas", veo en la web de la autora que deben de ser una excepción. En fin, se ve que eso es lo que vende.

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    1. Pues nada, ya leeré en tu blog tus críticas de esta autora, si sigues leyendo sus libros. Yo, de momento, no creo que lea más de ella.
      Salvo el 4.º cuando baje de precio.
      En romántica, si no llevas algún tipo de lista o seguimiento, me parece imposible saber cuál has leído y cuál no. Yo he llegado a comprar un libro dos veces porque no recordaba haberlo leído. Y seguro que no soy la única torpe.
      Las portadas, sí, tienes razón, son de las que no gustan mucho. Claro que las hay peores, las de los años 80 sin ir más lejos. Las de ahora por lo menos les cortan las cabezas con lo que te ahorras expresiones de vergüenza ajena.
      Para mi es un misterio si realmente venden o es sólo que no se atreven a hacerlas distintas. Si lo hacen, como es su negocio, creo yo que será por algo.

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  2. Tengo que releer esta serie, la recuerdo pero no con toda la claridad que esperaba, sobre todo me ha refrescado la memoria los niños. E incluso he ido a mi propia reseña a ver jajaja. Mi memoria...

    Un beso

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  3. Me gustó, pero la primera "Tentación irresistible" me gustó más, aunque la protagonista era medio insoportable.

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    1. No la he leído. Elizabeth Hoyt es de esas autoras de las que sólo he leído lo que viene muy recomendado.

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