miércoles, 15 de octubre de 2014

Crítica: "El caballero de la brillante armadura", de Jude Deveraux



Una original historia de viaje en el tiempo de doble dirección: del pasado al presente y a la inversa. Y con un final (feliz) muy particular.

Portada edición de mayo de 1997
© 1990 Javier Vergara Editor S.A.
Impreso en la Argentina

DATOS GENERALES

Título original: A Knight in Shining Armor, a veces abreviado como KISA
Fecha de publicación original en inglés: 1989
Subgénero: paranormal/viaje en el tiempo
Puesto en la lista AAR 2013: 37

Traductora: Graciela Jáurregui Lorda

Parte de una serie: En la FictionDB la incluyen como el libro 17.º de la serie dedicada a las familias Montgomery-Taggert. En El rincón de la novela romántica la ponen como el 11.º de la serie “Los Montgomery”.
  
SINOPSIS (de la contraportada)

Dougless Montgomery había tratado de ser la esencia misma de la norteamericana moderna. Había planificado este viaje de vacaciones con especial cuidado, deseando que todo resultase perfecto para Robert, el hombre con quien esperaba casarse algún día. Y ahora, después de una estúpida pelea, estaba abandonada en una iglesia de la campiña inglesa. Tirada sobre una fría lápida, llorando de furia y frustración, clamaba por un caballero de brillante armadura que la sacara del abismo

Repentinamente, el más extraordinario hombre apareció ante ella… Nicholas Stafford, muerto en 1564, según su tumba…

CRÍTICA

El Caballero de la Brillante Armadura utiliza el recurso del “Viaje en el Tiempo” en un doble sentido: 1988 y la década de 1560. Publicada en tapa dura en julio de 1989, se ha convertido en un clásico y siguen reeditándola.

Dougless Montgomery es, no nos engañemos, un perfecto felpudo. Cree que su novio, médico, le va a pedir matrimonio durante unas románticas vacaciones en Inglaterra. Pero este tipo sólo la quiere por su dinero y lo útil que es a la hora de organizar las cosas. Sin consultarlo con Dougless, incluye en el viaje a su desagradable hija adolescente. Padre e hija son tan bochornosos que a veces pensé si no habría algo turbio entre ellos. Estos momentos iniciales se te pueden hacer muy cuesta arriba.

Dougless acaba sola y sin dinero, tirada en una iglesia perdida en la campiña inglesa, llorando a los pies de la tumba de un caballero muerto en 1564. Paréntesis: llora mucho esta mujer, los felpudos son así. Llora tanto pidiendo un “caballero de brillante armadura” que acaba despertando a los muertos,… o, al menos, a uno de ellos, el isabelino Nicholas Stafford.

Aquí es donde empieza la parte buena del libro. Primera mitad: las peripecias de este atractivo hombretón del siglo XVI trasplantado a las maravillas del siglo XX. Es divertidísimo ver las cosas que le llaman la atención. Al principio ella cree que está loco, pero luego se pregunta por qué ha venido, ¿para rescatarla a ella? ¿Para averiguar quién provocó su muerte hace siglos? ¿Para cambiar la historia?

Segunda mitad: un viaje en el tiempo en sentido inverso. La estancia de Nicholas en el siglo XX no dio los frutos deseados. Dougless debe acudir al siglo XVI para acabar la misión encomendada. Ello da pie a que vivamos en la Inglaterra Tudor con mentalidad moderna. Deveraux intenta ser bastante realista. Creo que no he leído ninguna novela romántica que ponga tan de manifiesto las poco higiénicas costumbres del pasado o la desconsideración e indiferencia hacia los más débiles, incluido el trato hacia los niños que, en su mayoría, morían en la infancia así que, ¿por qué molestarse en quererlos?

Son muchas las preguntas que te vas haciendo a lo largo del libro. Sobre todo, cómo lograrán su final feliz. Ella es de 1988, él de 1560. Este punto, el final, es lo que, desde 1989 hasta ahora, ha sido más controvertido de este libro: para mí es emocionalmente satisfactorio, pero es un “felices para siempre” un tanto peculiar. No puedo decir más, por no destriparlo.

KISA tiene muchos méritos para seguir gustando décadas después. Relata con humor y bastante realismo las reacciones de estos dos enamorados que están fuera del mundo que conocen. La historia es suficientemente intrigante para que sigas leyendo para saber qué es lo que pasa después y en qué acabará todo esto.

Nicholas Stafford resulta el perfecto héroe de novela romántica: rico, fuerte, honrado, inteligente, creativo y guapo, con un encanto natural que seduce tanto a la gente de su época como a la actual. Es romántico, porque sabe sacrificarse en consideración a los sentimientos de Dougless. Y, a pesar de ser a) un héroe de los ochenta, y b) un noble inglés del siglo XVI, resulta sorprendentemente considerado y nada abusón.

Es un poco más difícil que te guste Dougless. Tiene sentido del humor e inteligencia para salir de los apuros pero, en mi opinión, llora demasiado (lo dije ya, ¿verdad?) y no ve lo imbéciles que son su novio y la hija de este. Pasa gran parte de la novela esperando que otros resuelvan sus problemas cuando resulta que, obligada a ello, tiene inteligencia y recursos de sobra para defenderse solita.

Cuando la extinta página web The Romance Reader escogió las mejores novelas románticas del siglo XX, KISA consiguió estar en el puesto 5. Para All About Romance es una de esas que te llevarías a una isla desierta, una “favorita de todos los tiempos”, como para Romantic Times. Tiene el mérito de ser la única que venció a Abandonada a tus caricias como número 1 en el Top 100 de All About Romance, en la primera lista que se hizo, la de 1998. Luego ha sido la 16 (2000), 37 (2004), 32 (2007) y 71 (2010). En la miniencuesta de 2007 dedicada a la categoría ciencia ficción/futurista y fantasía estuvo en el puesto 11. También la incluyen en el ajuar de la lectora romántica.

Tras leer críticas muy elogiosas de esta novela, la compré en el año 1997, en edición “Romántica Bolsillo” de Javier Vergara, traducción argentina de 1990, con alguna palabra extraña para mí, como ómnibus o pasacasete. Entonces me quedé con sensación de “¡vaya! ¿Eso es todo? No le veo qué tiene de especial”. Supongo que es lo que pasa cuando te ponen una novela por las nubes: la decepción parece inevitable.

Pero al releerla el año pasado me gustó bastante más. Ahora que la he revisado, quedo totalmente convencida de que estamos ante un clásico. Si eres aficionado a la novela romántica, dale una oportunidad.

Jude Deveraux la retocó en 2002, al parecer para explicar un poco mejor la actitud de Dougless con su novio. No, no cambia el final. Tengo la impresión de que las diversas ediciones en España siguen siendo la antigua, pero no lo puedo asegurar.

Valoración personal: un clásico imprescindible, 5

Se la recomendaría a: todos los amantes de la novela romántica. Reconozco que existe el riesgo de que digas que “no era para tanto”, como me pasó a mí la primera vez que la leí.

Otras críticas de la novela:

En español, tenemos críticas en los blogs Alea jacta est y Pasajes literarios; también el foro Una locura romántica; y en la página web El rincón de la novela romántica



No hay otras novelas de Jude Deveraux en el Desafío AAR.

Escritora siempre competente, Jude Deveraux tiene unos cuantos libros que merecen la pena. Se recuerdan especialmente sus novelas Velvet (literalmente “terciopelo”, que aquí se transmutó, por esos misterios de las editoriales españolas, en “audaz”):

-       Montgomery-Taggert #3: The Velvet Promise / Promesa audaz (1981)
-       Montgomery-Taggert #4: Highland Velvet / Tierra audaz (1982)
-       Montgomery-Taggert #5: Velvet song / Canción audaz (1983)
-       Montgomery-Taggert #6: Velvet angel / Ángel audaz (1983)

También escribe contemporánea. Dentro de este subgénero, destacaría Sweet Liar (1992), aquí traducida como Dulces mentiras o Dulces engaños. Estuvo en los Top 100 AAR de 1998, 2000 y 2010, y se encuentra incluida en El ajuar de la lectora romántica.

Nota: Una versión anterior de esta crítica apareció en El Rincón de la Novela Romántica.

Ediciones en España:

-       El caballero de la brillante armadura (1993) Círculo de Lectores, S.A.
-       El caballero de la armadura (2005) RBA Coleccionables
-       El caballero de la brillante armadura (2006) Ediciones B, S.A.

Ya digo que yo la leí en la edición argentina de bolsillo de los años noventa, así que es posible que encontréis también esta edición en librerías de segunda mano.

6 comentarios:

  1. Veo que opinamos igual en muchos aspectos, sobre todo en lo del realismo que no suele encontrarse en novelas de este tipo y en el final. A mí también me pareció bueno, bastante adecuado al desarrollo de la historia. Es agradable de leer, aunque no tenga el toque sensual que a veces me apetece echarme al cuerpo.

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    1. Me alegro de coincidir. Hay que tener en cuenta que era de los ochenta, y por mucho que insinuaran las portadas Vergara de la época, en realidad no eran (normalmente) ni la mitad de sensuales que es una cualquiera de ahora.

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  2. Me gustó en su momento si bien es cierto que es el único que he leído de la saga. Eso sí, durante buena parte de la primera mitad del libro me dieron ganas de zarandear a la prota, a ver si se espabilaba un poco!!!

    Un saludito.
    (me quedo por aquí ~).

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    1. Sí, please, quédate.
      Yo creo que hace años sí que lei otros libros de la saga, pero creo que todo se me hizo borroso e irelevante. Este es el único que me quedó en la memoria.

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  3. La protagonista a veces me desesperaba horrores... Bueno, los dos.
    Pero me pase llorando todo el final..
    Es una bonita historia.. :)
    Valió la pena leerla.

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    1. Sí, ya digo que ella es muy felpudo. Sólo logra un poco de entereza avanzada la historia, pero toda la parte con su novio y la odiosa niña del novio, ¡ag! La habría estrangulado, por tonta y pusilánime.

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