lunes, 5 de mayo de 2014

Crítica: "El tío Sylvester", de Georgette Heyer

Hoy toca "El último de la fila",... Una de Georgette Heyer. Regencia con estilo.



   DATOS GENERALES
   
   Título original: Sylvester or the Wicked Uncle
   Fecha de publicación original en inglés: 1957
   Subgénero: histórica – Regencia
   Puesto en la lista AAR 2013: 100

   SINOPSIS



El elegante Sylvester Rayne, duque de Salford, ha decidido casarse. Una esposa conveniente cuidará de él, de su pupilo Edmund y de su madre viuda.

Entre las candidatas al puesto se encuentra la impulsiva Phoebe Marlow. Pero lo último que desea Phoebe es convertirse en duquesa.

Ha escrito, anónimamente, una novela que escandalizará a la buena sociedad,… y en la que cualquiera puede reconocer a Sylvester como el villano Ugolino.

CRÍTICA



“El tío Sylvester” (título original en inglés, “Sylvester or the Wicked Uncle”: Silvestre, o el tío malvado) se publicó en 1957. Es una novela romántica histórica ambientada en la Regencia.

Sylvester, duque de Salford, que recibió una enorme herencia a los diecinueve años de edad, ha alcanzado ya los veintiocho. Edad perfecta para casarse. Ha elaborado una lista con los atributos de la novia perfecta. Y otra con las cinco candidatas más adecuadas. Le enseña los nombres a su madre y le dice que ella elija a su nuera.

La madre se queda estupefacta, ¡no puede decirlo en serio! ¿Es que no prefiere a alguna en concreto? No, no está enamorado de ninguna, ¿acaso es imprescindible?
Pero ¿al menos ellas lo aman a él? No, claro que no, los sentimientos de ellas no han merecido la menor consideración por su parte. Sin embargo, está seguro de que cualquiera de ellas lo aceptará. La madre le dice que, en esas condiciones, no puede declararse a ninguna. Y le confiesa que la única boda que planeó para él fue con una niña de tres años cuando él sólo tenía ocho. Se trata de Phoebe Marlow, hija de una de sus más antiguas amigas, y nieta de la madrina de Sylvester.

Con toda naturalidad, Sylvester añade a Phoebe a la lista. Acude a casa de su madrina, para saber más. Concluye que debe ser una muchacha feúcha y carente de atractivo, pero aún así, lo justo es echarle una ojeada. Va a casa de Phoebe, la mira, confirma que no es de su interés y la tacha mentalmente de la lista. Sólo espera el momento en que, educadamente, pueda irse.

A Phoebe le han dicho que Sylvester viene a pedir su mano. Y está horrorizada, porque a ella Sylvester no le gusta ni una pizca. Aunque él no la recuerda, claro que se conocían, y no es un buen recuerdo para Phoebe. Además, casarse no entra en sus planes. Confía en poder independizarse como escritora de novelas góticas. Para que no la obliguen a casarse con Sylvester, emprende la huida, con ayuda de su leal amigo Tom.

Claro que, desde fuera, lo que parece es que Tom y Phoebe han huido a Gretna Green a casarse. La oportunidad perfecta para que Sylvester haga mutis por el foro.

Ahora bien, una cosa es que una chica que no te gusta se fugue con quien tú crees que es su amor de infancia… y otra muy distinta que esa misma chica, sosita y sin interés, huya porque no soporta la idea de casarse contigo. ¡Ah, eso es demasiado para el orgullo de un duque!

A partir de ahí, la cosa se lía. Un accidente en la huida hace que Phoebe y Sylvester se conozcan un poco mejor. Pero se publica entonces la primera novela de Phoebe, que incluye a un malo malísimo clavadito a Sylvester. Luego está el problema de Edmund, el sobrino y pupilo de Sylvester. Las aventuras acaban llevándoles al otro lado del Canal de la Mancha.

La relación de Sylvester y Phoebe no es, propiamente, de “odio a primera vista”. Es, más bien, indiferencia mutua. Hasta que a él le pica en su orgullo. Sylvester es tan consciente de su rango, está tan acostumbrado a que le atiendan y sirvan, que realmente no aprecia lo que otros hacen por él, lo da por hecho. Cree que es muy amable y cortés con todo el mundo, pero lo hace por simple sentido del deber, y eso se nota. Phoebe, con su franqueza característica, le hace ver lo desconsiderado y arrogante que resulta. Es una de esas historias en las que el héroe sale mejorado al enamorarse de la heroína. También Phoebe mejora: al menos, viste mejor y se hace más sociable. Ahora, te quedas con la impresión de que el suyo no será, precisamente, un matrimonio pacífico.

En cierto sentido, puede recordar al planteamiento de “Orgullo y Prejuicio”. Un tipo estirado e indiferente hacia la heroína cuando la encuentra por primera vez. Una muchacha vivaz, a la que un solo encuentro le basta para detestarle,… y tomarlo como modelo para el peor de sus personajes.

Los secundarios tienen su interés. Destacaría a Tom, auténtico amigo de la infancia de Phoebe, que en otras novelas sería el prototípico enamorado de la heroína sin esperanza. Pero no, realmente la considera una hermana, ¡y consigue hacer buenas migas con el duque! El toque de humor lo pone el novio de la cuñada, un petimetre en plan Beau Brummell, totalmente vanidoso.

El punto fuerte de Georgette Heyer es, a mi modo de ver, el estilo, más que los personajes o la trama. A veces, adopta un tono ligeramente irónico, descriptivo cuando hace falta, sutil en unos momentos, con diálogo ágil en otros,…

La sensualidad, como es propio de la época, se reduce a algunos besos y abrazos, nada de apasionado sexo prematrimonial. Pero no lo echas en falta.

Algunas cosas me chirriaron un poco. Como que Sylvester sea el tutor de su sobrino, cuando la madre de este niño vive. Resulta un poco antipático privar a la madre de la custodia del menor, cuando no hay realmente nada malo en ella (no fuma, no bebe y el único hombre con el que va es su futuro marido). Y si dijeras que Sylvester tiene un nexo especial con el niño, está deseando tratarlo, pero no,… en cuanto encuentra a alguien que lo cuide, sea Phoebe, sea el palafrenero, lo arroja con alivio en sus brazos. En un determinado momento, se ve obligado a pasar tiempo con el niño y descubre, horrorizado, que la criaturita habla como un mozo de cuadras. Y digo yo, ¿qué esperaba, si son ellos quienes lo cuidan y educan, y no él?

Aunque Sylvester no me parece uno de los mejores libros de la autora, y tiene menos humor que otros, sigue siendo un entretenimiento delicioso y muy digno, de calidad literaria superior a la media. No me extraña que Georgette Heyer siga ganando adeptos.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: de Jane Austen, P. G. Wodehouse o Loretta Chase, así como a quienes adoren la literatura inglesa con encanto, humor y sin prisas.

Otras críticas de la novela:

Encontramos críticas de esta novela en el Rincón de la Novela Romántica, así como en  el Club de Mrs. Darcy.

En inglés, All About Romance han hecho crítica de un Audiobook con la versión íntegra y otro sobre la versión abreviada.
Como siempre, la ficha en la FictionDB.

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:


Ediciones en España:

-           El tío Sylvester (2007) Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A.
-           El tío Sylvester (2011) Salamandra Digital


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