miércoles, 18 de enero de 2017

TBR Challenge: ‘EMBER’, by Bettie Sharpe



The topic of this month is We Love Short Shorts! (category romance, short stories, novella etc.)
Read in Kindle

Published: 2007
Genre: paranormal
My Rating: 4 stars


In January the topic is a short story, novellas, category romances and the like. So I looked for something in my kindle, and there it was, ‘Ember’, written by Bettie Sharpe.

It was in my TBR pile because I saw a good review, as simple as that.

It’s a funny thing what happens with books. Same book, same reader, but different experiences depending on the moment to take that story. For instance, now I’m re-reading novels by Sandra Brown that I enjoyed a lot in the past. Now I can hardly tolerate some of them. The book has not changed, it’s me.

When I bought this book, I read a couple of pages and I didn’t like it. So I stopped reading. I don’t usually DNF books, I just let them rest for days, or weeks, or months, or years. That’s what I did with this book.

It was the only short story on my kindle so I decided to give it a try –again. And my experience was just the opposite. I liked it a lot.

It’s a retelling of the Cinderella story but with a twist. She’s not a lovely doormat for her stepmother but a witch, and far from physical perfection. The stepmother and stepsisters are whores that wanted to take advantage of her father but, as Ember recognizes they can be useful for her father as well, they achieve a certain understanding.

And then he dies, and they have to go back to whoring. Who can help them better than Ember? She’s a witch with administrative experience. And if these ladies have a wizard at home, it’s obvious that they do not need a pimp. A win-win situation.

The Prince Charming is more charmed than charming. It’s a charm or a curse, but everybody likes him. All the men respect him, all the women desire him. So therefore there was no real feeling for him in anyone. Even Ember is prone to feel attracted to him. Her mother, who was a witch, protected her –up to a certain point. But the prince identifies her as the only person who can really see him, not the image created by the charm/curse.

I really liked this retelling of the Cinderella story with a wicked twist... Even moments like that of the Ball or the Lost slippers are told in a little different way. It’s witty and I really enjoyed it.

It was not a perfect reading, though. There’s a mystery that you suspect, but it takes a little bit too long to be discovered. It’s going to be revealed but she runs away. She comes back, it’s going to be revealed again –and again she runs away. It looked like a way to prolong the story.

Apart from that I had a little problem with place names. The magical place in which this story is set is a fairyland kingdom surrounded by others. In this place, they use –at least for the names of the places- a disconcerting mix of Spanish and Italian words and Grammar. There’s another country, the place where the whores came from, that tends to use French wording. This mixing of different languages is a little bit uncomfortable for me, as it looks more like grammatical mistakes than fantasy spelling.

Anyway, it was a great reading and I wholeheartedly recommend it.

I can’t believe it yet.
I don’t like first person narrative.
I dislike paranormals but -
This –this fantasy made me really happy.

lunes, 16 de enero de 2017

Las mil mejores novelas románticas: 41-60






41 Una rosa perfecta

One Perfect Rose, Mary Jo Putney, 1997, Fallen Angels (Ángeles caídos) #7, histórica.

Stephen Kenyon, duque de Ashburton, recibe la horrible noticia de que va a morir. Se marcha de su casa para vagar sin rumbo particular, y cuando conoce a Rosalind Jordan, una encantadora actriz de teatro, descubre que ama la vida más que nunca. Una historia emotiva y profunda.

Crítica, aquí.



42 Anyone But You

Jennifer Crusie, 1996, Harlequin Love and Laughter (HLAL) – 4 / Mills & Boon Presents (MBP) – 200, contemporánea.

Nina Askew ya ha pasado por todo eso del matrimonio envidiable, y no es para ella. Ahora está feliz, divorciado y satisfecha de la vida. Sólo le falta un perro, y eso es fácil de conseguir. En la perrera. Lo que no sabe es que también le queda hueco para Alex Moore, un joven menor que ella al que da gusto mirar.

Crítica, aquí.



43 Orgullo y prejuicio

Pride and prejudice, Jane Austen, 1813, ficción literaria.

En la Inglaterra de principios del siglo XIX, el único objetivo de una chica de buena familia era casarse bien. Había que ser muy inteligente a la hora de hacer la elección, porque te juegas el resto de tu vida. Elizabeth Bennet está convencida que a ella el buen sentido le sobra, y sabe distinguir y descartar, a la primera, al orgulloso Darcy. Sí, a veces el prejuicio ciega hasta a los más listos.

Crítica, aquí.



44 Heaven, Texas

Heaven, Texas, Susan Elizabeth Phillips, 1995, Chicago Stars #2, contemporánea.

Bobby Tom Denton, jugador de fútbol americano retirado, tiene pocas ganas de iniciar una segunda carrera como actor. Pero Gracie Snow está decidida a no perder su oportunidad en el mundo del cine y lo llevará aunque sea a rastras hasta Heaven, Texas. Incluye inolvidable historia de amor secundaria entre personas de cierta edad.

Crítica, aquí.



45 Nacida del fuego

Born In Fire, Nora Roberts, 1994, Born Concannon Trilogy (Hermanas Concannon) #1, contemporánea.

Maggie Concannon es una artista del cristal de lo más arisca que sólo quiere seguir en su rinconcito de Irlanda, dejándose absorber por su arte. Así que cuando el millonario Rogan Sweeney aparece en su vida, le ignora, le da con la puerta en las narices, ¡ya no sabe cómo decirla que lo deje en paz! No lo quiere en su vida y luchará con uñas y dientes contra la atracción mutua.

Crítica, aquí.



46 Lady Johanna

Saving Grace, Judith McNaught, 1993, Sequels (Serie Siempre) #2, histórica / Edad Media.

Lady Johanna, una indómita inglesa, ha jurado no volver a casarse. Pero otros deciden por ella y el elegido será el mocetón highlander de turno: Gabriel MacBain. Todo ello aliñado con humor un poco ñoño y la Medievalandia típica de la Garwood.




47 Tormenta de pasiones

Thunder and Roses, Mary Jo Putney, 1993, Fallen Angels (Ángeles caídos) #1, histórica / Regencia.

Claire Morgan desea salvar a toda costa a un pueblecito minero galés hundido en la miseria. Incluso recurrir al demoníaco noble Nicholas Davies, un libertino que se ha refugiado en el campo para lamer a solas sus heridas. Pero su ayuda tiene un precio: deberá vivir con él durante tres meses, con lo cual su reputación quedará arruinada.




48 Jane juega y gana

See Jane Score, Rachel Gibson, 2003, Chinooks Hockey Team #2, contemporánea.

Jane Alcott es una periodista todoterreno. Si tiene que escribir sobre hockey, lo hará, aunque no tenga la menor idea sobre este deporte. Claro que los jugadores no se lo toman demasiado bien, en particular el portero Luc Martineau. Pero esta vez Luc habrá dado con la horma de su zapato: Jane puede con todo. Divertida, sexy y muy entretenida. ¡Ah, y con el tatuaje más estratégico e inolvidable de toda la novela romántica!

Crítica, aquí.


49 Fascinación

Ravished, Amanda Quick, 1992, Bantam Fanfare, histórica / siglo XIX.

Si hay algo que le gusta a miss Harriet Pomeroy son sus fósiles. Por eso que utilicen su yacimiento para fines delictivos le parece intolerable. El dueño, Gideon Westbrook, vizconde de St. Justin será considerado “La bestia de Blackthorne Hall” por su cara marcada, pero tendrá que cumplir con su deber y poner las cosas en orden.

Crítica, aquí.



50 Del odio al amor

My Dearest Enemy, Connie Brockway, 1998, Royal Agents #3, histórica / Victoriana.

La sufragista Lillian Bede quiere demostrar que una mujer puede administrar una propiedad tan bien como cualquier hombre. Pero, ¿tenía que ser precisamente aquella que es el único hogar verdadero del aventurero Avery Thorne? Los dos desean lo mismo, y aunque al principio no se conozcan personalmente, eso no les impide lanzarse pullas mediante cartas chispeantes, lo mejor de la novela.

Crítica, aquí.



51 Arrastrado por el mar

Sea Swept, Nora Roberts, 1998, Quinn Brothers of Chesapeake Bay (Bahía de Chesapeake) #1, contemporánea.

Cameron Quinn está acostumbrado a vivir deprisa. Se gana la vida como audaz piloto de carreras. Pero tiene que echar el freno y volver a casa cuando su padre sufre un accidente. Allí conoce al último chaval que acogió su padre. Seth. Y la pizpireta trabajadora social Anna no le pondrá las cosas nada fáciles.




52 Untie My Heart

Judith Ivory, 2002, histórica.

Stuart Aysgarth, el nuevo vizconde de Mount Villiars, no está en una situación muy boyante. Pero nada de eso se sabe en el pueblo cuando la viuda granjera Emma Hotchkiss busca justicia. No la encuentra y tendrá que recurrir a sus propios medios, que son, ejem, bastante inesperados en alguien en su situación porque tiene un pasado de lo más (¡blink, blink!) interesante.




53 Desarmado por un baile

The Spymaster’s Lady, Joanna Bourne, 2008, Spymasters #1, histórica / 1808.

La escurridiza Annique Villiers, ha dado con la horma de su zapato en una sucia prisión gabacha: Robert Grey, el jefe de los espías británicos. En un juego de engaño y seducción a diversos niveles, cada uno de estos jamesbonds intenta aventajar al otro, colaborando y traicionándose sin parar. El principio de una saga inolvidable.

Crítica, aquí.



54 Shanna

Kathleen Woodiwiss, 1977, histórica / Norteamérica colonial

La intrépida Shanna Trahern decide librarse de las exigencias paternas buscándose un marido de quita y pon. El condenado a muerte Ruark Beauchamp parece perfecto. Solo que, al final, no lo ejecutan y acaba apareciendo como siervo en su isla caribeña.

Crítica, aquí.



55 Para siempre

Once and Always, Judith McNaught, 1987, Sequels (Serie Siempre) #1, histórica / Regencia.

Victoria Seaton tiene que dejar su vida en Estados Unidos por irse a vivir con un pariente de Inglaterra; Jason. Pasa a un mundo de nobleza perfectamente inútil, donde su talento y virtudes se desperdician. Jason es tu típico héroe que desconfía de las mujeres, y que reacciona de manera cuasi-histérica cuando se da cuenta de que podría enamorarse de Victoria. Muy de aquella época, pero una lectura tremendamente agradable aún.



56 Over the Edge

Suzanne Brockmann, 2001, Troubleshooters #3, suspense.

La pareja protagonista de esta novela son Teri Howe, una de las mejores pilotos de helicópteros en la reserva naval, y el Jefe Senior Stan Wolchonok. Pero, francamente, ¿Quién se acuerda de ellos? Un secuestro de un avión da lugar a escenas de lo más tensas entre Max & Gina. Y por no mencionar lo tórrida que se vuelve la relación entre Alyssa & Sam. Una novela de una intensidad increíble.

Crítica, aquí.



57 Un hombre que promete

Winter Garden, Adele Ashworth, 2000, Wentworth #1, histórica.

Una de espías en el sur de Inglaterra, con un aire un poco diferente. La hermosa mujer francesa Madeleine tiene que colaborar en el desmantelamiento de una banda de contrabandistas. Eso la acerca a un tipo de esos sombríos y torturados, Thomas Blackwood. Sensual (calentita de verdad) y conmovedora, tiene uno de esos héroes que se quedan en la memoria. Compite con Abandonada a tus caricias por tener el título traducido más inadecuado y ridículo.



58 Out of Control

Suzanne Brockmann, 2002, Troubleshooters #4, suspense.

Una pareja de lo más dinámica: la rica Savannah von Hopf tiene que recurrir al SEAL Ken "WildCard" Karmody, para rescatar a su tío. Sólo que le entra de una manera muy engañosa, y Ken no está dispuesto a recorrer medio mundo al lado de una mujer que lo ha engañado un poquito. Claro que cuando ella se marcha de todas formas,… en fin. Una de aventuras en la selva que te dejará sin aliento.

Crítica, aquí.



59 Devil’s Cub

Georgette Heyer, 1932, Alastair-Audley #2, histórica / época georgiana.

Dominic Alistair, marqués de Vidal y padre de todos los libertinos habidos y por haber, le ha echado el ojo a la bella aunque un poco cabeza hueca Sophia Challoner. Como esto es inadmisible para su encantadora y más inteligente hermana Mary Challoner, decide chasquearlo haciéndose pasar por Sophia. No tiene en cuenta que, para este sinvergüenza, todos los gatos son pardos.

Crítica, aquí.



60 Todo por un beso

The Last Hellion, Loretta Chase, 1998, Scoundrels (Bribón) #4, histórica / 1828.

Vere Mallory, el tristemente célebre duque de Ainswood es tu prototípico duque de la Regencia, todo un calavera libertino con pésima opinión sobre las mujeres. Cuando se topa con la enérgica Lydia Grenville, no sabe muy bien qué hacer con ella. No se soportan, pero lo hacen de una manera muy divertida. Cada vez que se encuentran (y mira tú que topan una y otra vez) saltan chispas.

Crítica, aquí.



Por si alguien siente irreprimibles ganas de compartir algo:

¿Habéis leído alguna, todas, ninguna?
¿Está vuestra novela favorita en este tramo de la lista?
¿Y una que no os gustase nada?
¿Creéis que alguno de estos títulos no debería estar aquí porque no os parece novela romántica?

Como siempre si hay algún error, agradezco que se indique.

                                                             

domingo, 15 de enero de 2017

Crítica: “A Treasure Worth Seeking”, de Sandra Brown



Tópico harlequinero: agente de la ley que se comporta de manera poco profesional con una sospechosa/víctima/testigo/lo que sea.
Y viuda virginal.
Warner Books, septiembre 1992
Diseño de portada: Jackie Merri Meyer
Fotografía de portada: Herman Estevez
Caligrafía: Carl Dellacroce


DATOS GENERALES
Título original: A Treasure Worth Seeking
Subgénero: contemporánea/Genérica
Fecha de publicación original en inglés: mayo de 1982
Pseudónimo: Rachel Ryan
Serie: Candlelight Ecstacy Romance (CER) - 59

SINOPSIS (según El Rincón de la Novela Romántica)
Verdades crueles... mentiras delicadas
ERIN. Después de años de buscar al hermano que nunca conoció, Erin O'Shea ha descubierto su dirección en San Francisco y aparece en el umbral – desconociendo que iba a entrar en un conmovedor drama de escandalosos lazos familiares y mentiras... y a un hombre intrigante y exasperante a quien ella, de repente, necesita amar.
LANCE. Vigoroso, guapo y duro profesional, Lance Barrett es un agente del gobierno para los casos más difíciles – como el gran desfalco en el que está implicado el hermano de Erin O'Shea y quizá también a la atrevida Erin. Su comportamiento y sus secretos despiertan sus sospechas y su pasión. No sabe que su deseo por ella le hará quebrantar todas las normas... y poner su carrera y su corazón en peligro.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la verdad.

CRÍTICA
Sandra Brown publicó esta novela en 1982, con su primer seudónimo, Rachel Ryan. Pero como otras que aparecen por aquí, yo no la leí hasta los noventa, cuando me hice poco a poco con toda su backlist. Recuerdo que me gustó.
La releí allá por 2012, para hacer una crítica que publicó El rincón de la novela romántica.
Ahora vuelvo otra vez a esta novela cortita que sigue el tópico harlequinero de agente de la ley portándose mal. En estas relecturas las historias aguantan más bien mal. En 2012 le di 6,5. Hoy no pasa de dos estrellas. No merece la pena. No es que me disgustara ni nada, es sólo que…
A ver cómo lo cuento.
Erin O’Shea es una antigua modelo que actualmente tiene una exitosa empresa que organiza desfiles de moda. Con su traje blanco de Óscar de la Renta y su blusa de seda, llama al timbre de una encantadora casa de clase media en la que espera encontrar a un hermano al que no conoce.
Fueron adoptados por dos familias diferentes. Después de años buscándole, ha dado con su nombre (Kenneth Lyman) y una dirección en San Francisco.
Cuando le abren la puerta, se encuentra con un guapo macizo de pelo rubio y ojos azules que parece ser su hermano y que la besa antes de decirle que, en realidad, no es el hermano. Sombra de incesto, ¡aj!
Aunque ella no lo sabe, es Lance Barrett, un agente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Su hermano ha desaparecido, junto con miles de dólares. Los agentes del Tesoro han acampado en la casa, para proteger a Melanie, la mujer de Ken, y descubrir dónde se encuentra él.
Como Erin es alguien con quien no contaban, pues nada, sospecha de ella. Y no se cree sus explicaciones, la trata fatal, se impone a ella. Sospechando que pueda ser una cómplice de Lyman, la cachea, registra sus maletas y la interroga. Lo cual la enfada bastante, porque Lance es grosero, hace todas las suposiciones negativas posibles sobre ella, y le pone la mano encima sin su consentimiento.
Puede que sea una pauta que siguiera Sandra Brown en algunas de sus novelitas genéricas: que el tipo sea un bruto al principio y piense lo peor de ella, para crear tensión entre ellos, que la chica demuestre su “espíritu rebelde” y al final acaben “domándose” el uno al otro o algo así.
Aunque pronto se confirma que Erin no tiene nada que ver, se queda en la casa, amparando a su desvalida cuñada. Melanie aún confía en que su marido aparezca y las cosas se resuelvan.
Lo bueno del libro, y que destaqué en su momento en mi anterior crítica, es la tensión sexual entre Lance y Erin. ¡Electrizante! Él se resiste (pero vamos, tampoco demasiado), porque no puede implicarse con la hermana de un sospechoso. El caso de Erin es aún más sorprendente. La pasión y el amor no entraban en sus planes, pero el intrigante beso de Lance le hace ver que de verdad algo le faltaba en la vida.
Porque sí, Erin es una de esas heroínas románticas que consiguen seguir siendo vírgenes a una avanzada edad, a pesar de ser guapas, haberse casado y enviudado y tener como prometido a un millonario tejano,… A pesar de todo, esta mujer que no ha debido tener un pensamiento erótico en su vida, cae rendida a los brazos de este bruto que la trata fatal.
Ya sabéis, el “tío de la vara” mágica tan propio de las novelas de antaño.
¿Síndrome de Estocolmo, víctima propiciatoria, en realidad quiere un tío que la desprecie y sea violento?
Ni idea, pero de antes no me fijaba en estas cosas y ahora me resultan insufribles.
Lance es tu típico agente gubernamental de la romántica: duro, guapo y musculoso gracias a que sale a correr todos los días. Fracasa estrepitosamente en su intento de no ponerle la mano encima a Erin.
“Aunque al principio está un poco en plan agresivo, poco a poco va teniendo momentos de ternura” - escribí en su momento, y mi yo actual le dice a mi yo del pasado “¡Pero, nena! ¿Estamos leyendo el mismo libro?”.
La trama amorosa se desarrolla con fluidez, desde la sensual tensión inicial hasta las excitantes escenas amorosas. La novela se centra en esa historia romántica, olvidando pronto la parte de la estafa bancaria.
Por entonces me pareció una buena lectura, nada pesada, idónea para la playa, rápida de leer, relajante.
Es verdad que podía haberse desarrollado más el misterio del hermano desaparecido y la estafa. Con algo más de suspense, quizá un giro inesperado que diera otro sentido a la historia. Puede quedar alguna duda sobre lo que ocurrió exactamente. Tampoco se profundiza mucho la amistad entre Melanie y Erin. Y el final recurre a un tópico un poquito trillado, con otro tópico harlequinero que voy a destripar porque total, esta novela lleva rondando por ahí más de treinta años *spoiler* Sí, en Romancelandia no hay problemas de fertilidad y todas se quedan embarazadas con sólo decirles “Ojos verdes tienes” *endofspoiler*. Y otro tópico muy de los ochenta es que el héroe no podía ganar menos dinero que la heroína, así que lógicamente *spoiler2* al final el señor agente del gobierno se pasa a la empresa privada para ganar un montón de pasta porque claro, si no, le avergonzaría ir donde Erin *endofspoiler2*.
En su momento me pareció que, para ser una de las primeras novelas románticas de Sandra Brown, era una de las más logradas en cuanto al enamoramiento entre los protagonistas.
Mi opinión ahora, cuatro años después, es menos favorable. Los machos alfa avasalladores, que se ofrecen a darle una hostia a la heroína y están a punto de violarla, me atraen más bien poco.

Valoración personal: regular, 2

Se la recomendaría a: los aficionados a las novelitas de los ochenta.

Otras críticas de la novela:
Con estos libros del año de la polka, y más si no son particularmente buenos, es difícil encontrar críticas más allá de las de Amazon o Goodreads. Así que pongo lo poquito que he encontrado.
 En El Rincón de la Novela Romántica está una versión anterior de esta crítica mía. En inglés, Review Stream y NYX Book Reviews, que le da 2.5 estrellas sobre 5.